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domingo, 24 de mayo de 2015

Del expediente académico, al análisis de datos

www.poderpda.com
Con cada revolución tecnológica los líderes disponen de menos tiempo para la preparse y adaptarse a los grandes cambios que se avecinan. En estos momentos nos encontramos ante la inminente llegada de la Internet de las Cosas (IoT). Esto ha generado mayores perturbaciones al sector empresarial y académico, porque se trata de instituciones tradicionales con empleados y estudiantes que aumentan sus niveles de acceso tecnológico. Preparar las próximas generaciones de profesionales, requiere de un pensamiento de diseño que integre nuevos algoritmos socio-tecno-pedagógicos efectivos. 

La IoT es definida como una red global de miles de millones de objetos físicos
inteligentes (accesorios vestibles, máquinas, automóviles, edificios, electrodomésticos, redes de energía, artefactos médicos, dispositivos móviles, supercomputadoras, robots, e incluso personas), todos integrados con sensores, software, controladores y chips de comunicaciones capaces de enviar y recibir datos en tiempo real. Esta red de objetos físicos requiere de analistas de datos dedicados al trabajo con cantidades exponenciales de información. 

Así como el vapor, la electricidad y la informática transformaron los negocios y la cotidianidad de las personas, de la misma manera lo hará la IoT. La excepción en este caso es que la transformación de la IoT será mucho más rápida que las otras tecnologías del pasado.  
 


www.insightssuccess.com
El Big Data es conocido como la gestión y análisis de enormes volúmenes de datos que no pueden ser tratados de manera convencional, ya que superan los límites y capacidades de las herramientas de software habitualmente utilizadas para la captura, gestión y procesamiento de datos. Dicho concepto engloba infraestructuras, tecnologías y servicios que han sido creados para dar solución al procesamiento de enormes conjuntos de datos estructurados, no estructurados o semi-estructurados (mensajes en redes sociales, señales de móvil, archivos de audio, sensores, imágenes digitales, datos de formularios, emails, datos de encuestas, logs etc,) que pueden provenir de sensores, micrófonos, cámaras, escáneres médicos, imágenes? El objetivo de Big Data, al igual que los sistemas analíticos convencionales, es convertir el dato en información que facilita la toma de decisiones. Sin embargo, más que una cuestión de tamaño, es una oportunidad de negocio. Las empresas ya están utilizando Big Data para entender el perfil, las necesidades y el sentir de sus clientes respecto a los productos y servicios. Esto adquiere especial relevancia ya que permite adecuar la forma en la que interactúa la empresa con sus clientes y en cómo les prestan sus servicios (elEconomista.es). 


www.nextanalytics.com
El Análisis de Datos es la ciencia que examina datos en bruto con el propósito de sacar conclusiones sobre la información. El análisis de datos es usado en varias industrias para permitir que las compañías y las organizaciones tomen mejores decisiones empresariales y también es usado en las ciencias para verificar o reprobar modelos o teorías existentes. El análisis de datos se distingue de la extracción de datos por su alcance, su propósito y su enfoque sobre el análisis. Los extractores de datos clasifican inmensos conjuntos de datos usando software sofisticado para identificar patrones no descubiertos y establecer relaciones escondidas. El análisis de datos se centra en la inferencia, el proceso de derivar una conclusión basándose solamente en lo que conoce el investigador (Search Data Center).



Aquellos negocios capaces de extraer esta corriente de datos (big data) en tiempo real mejorarán significativamente su productividad y eficiencia al tener una ventaja en un mercado global cada vez más competitivo. Las empresas que prosperarán serán aquellas que puedan analizar la información en tiempo real generada por los clientes para crear nuevos activos de utilidad colectiva. Cada firma, compañía, agencia, institución o PYME se convertirán en empresas tecnológicas. Quienes se resistan al cambio, sin duda estarán destinados a desaparecer del panorama empresarial. La era del trabajo automático y rutinario ha finalizado. Esto NO significa que la tecnlogía está provocando la desaparición los trabajos, sino que la naturaleza de la tarea es lo que está cambiando las modalidades de hacer las cosas.

Por supuesto que los colegios y las universidades también serán consideradas como empresas que tendrán que enfrentarse a sus propios desafíos socio-culturales, económicos, políticos, científicos, tecnológicos y pedagógicos. Estas instituciones ya no podrán subsistir por sí solas en su formato tradicional. Tendrán que establecer nuevas alianzas con diferentes organismos y expandir su oferta académica a la comunidad global si es que desean alcanzar futuros sostenibles en el tiempo. Aquellas instituciones educativas que sobrevivan, es porque tendrán la visión de crear programas académicos articulados a la altura de los tiempos. Si se fijan, ahora mismo todas las universidades públicas y privadas se parecen a sí mismas al ofrecer los mismos programas académicos. Todas atraviesan por la misma crisis económica en mayor o menor grado. Y por tanto se dedican a venderle sueños a los estudiantes y no a mostrarles la realidad global.

Sin embargo, los discentes de esta era ya no son las mismas personas para quienes se concibió el sistema universitario que tenemos. Ahora mismo existen dos elementos que impactan el contexto académico de nivel superior:
  1. No existe el aprendiz de tiempo completo: El costo de vida de hoy día obliga a los estudiantes a buscar empleo para pagar sus gastos personales. Además, muchos alumnos son jefes de familia que tienen que generar sus propios ingresos. Para muchos jóvenes, los bachilleratos de 4 y 5 años se han convertido en expectativa de largo plazo. Muchos buscan acelerar su programa de estudios para darle prioridad a otras necesidades, intereses y preferencias. La universidad que conocemos, fue diseñada para educar a estudiantes de tiempo completo en ciclos semestrales, y ha tenido que flexibilizarse para atender las necesidades de los estudiantes de tiempo parcial.
  2. El foco educativo se mueve más hacia los profesionales: Los estudiantes de escuela superior ya no son el target de atención para alcanzar los niveles óptimos de matrícula. Las universidades no se han percatado aún de que afuera hay una extensa comunidad intrnacional de profesionales que necesitan expandir sus horizontes de posibilidades, certificarse o recertificarse en sus carreras. Las unidades de Educación Continua ofrecen sus alternativas, pero la realidad es que no son atractivas para muchos profesionales. 
Por esta razón es que han surgido nuevos organismos (UniMOOC, NetLearning, ANEXO, InnóvaTpr) transnacionales que ofrecen los recursos y la flexibilidad para atender las exigencias de los profesionales de hoy. La sociedad se ha dado cuenta de que los empleos convencionales están escasos y con muy pocas posibilidades de crecimiento profesional. Por eso es imperante ofrecer programas académicos dirigidos al micro-empresarismo, emprendimiento, desarrollo profesional y la práctica del conjunto de capacidades necesarias para adaptarse al nuevo orden social.  
Las habilidades de liderazgo más preciadas en el siglo 21 son: la capacidad de adaptarse al cambio constante, la colaboración en todas las disciplinas (transvergencia) y la toma de decisiones ágiles basadas en el análisis de datos en tiempo real (big data). Lo que las empresas reclutan en sus equipos de trabajo son personas que tengan la capacidad de saber hacer cosas diferentes con los datos generados. Las capacidades creativas, talentosas, innovadoras, reslientes y desafiantes son las de mayor valor. Estas provocan que las personas se sumerjan en procesos de pensamiento de orden superior dirigidos al fortalemiento, expansión, personalización de los productos y servicios.

Es por eso que el desarrollo tecnológico le presenta al liderato universitario dos grandes desafíos: 1) diseñar nuevos programas académicos para convertir las nuevas oportunidades en ventajas competitivas, y 2) transformar sus metodologías instruccionales para generar una nueva generación de líderes proactivos.

Además de practicar esas habilidades, los educadores deben conocer lo mejor posible a sus estudiantes. Esa información es generada por las plataformas de eLearning institucionales. Las plataformas LMS producen abundantes datos sobre las acciones de los estudiantes (horas de entrada y salida, registros de accesos, IP address, horas contacto, paticipación en las actividades, historial de navegación, etcétera). Estos datos sirven de mucha ayuda para la toma de decisiones pedagógicas y administrativas. Pero la verdad es que gran parte de los docentes desconocen su verdadera utilidad de evaluación formativa. Para ellos, lo más importante son las calificaciones acumuladas a lo largo del término académico. Por tanto, la educación web sigue viéndose como un suceso temporal y no como un proceso de desarrollo permanente. Igual que como ocurre con la educación presencial. Las universidades pierden el contacto con sus egresados porque nunca tuvieron el interés de conocer qué necesitaban, qué preferían, qué les apasionaba y hasta dónde pudieron llegar. Las universidades del nevo milenio ya no necesitan almacenar los expedientes académicos de sus estudiantes, sino de gestionar sus perfiles digitales para que puedan seguir utilizándose a través del tiempo.


Sin embargo, Moodle, Blackboard, Facebook, Twitter, Snapchat, Instagram y Google saben mucho más sobre lo que hacen sus usuarios al generar información sobre la base de sus percepciones íntimas. Mas bien se compone de un conjunto de algoritmos programados para registrar sus actividades, necesidades y deseos. Es por tal razon que se experimenta la constante actualización de sus plataformas. Lo que ellos buscan es lo mismo que las universidades: Retención en la plataforma y Persistencia en el uso de sus servicios. Y esos datos se miden con sensores, no con cuestionarios de satisfacción. 

La analítica de datos le ofrece los educadores la oportunidad de conocer mucho mejor a cada estudiante (siguiendo las políticas institucionales) los datos en tiempo real y la retroalimentación en la asistencia, registros de acceso, competencias docentes, hábitos de estudio, efectividd de los recursos didácticos, niveles de avance, progreso en el trabajo, actitudes, fortalezas y debilidades. Mediante el análisis de los datos, los profesores diseñarán cursos más personalizados y ofrecerán mejores experiencias de aprendizaje hierconectado.

A medida que ingresen nuevos estudiantes a la universidad el uso tecnológico seguirá aumentando. Esos jóvenes demandarán un mayor uso tecnológico en sus cursos presenciales y a distancia. Esperan que los ayuden a transformar sus vidas, aumentando su conocimiento, habilidades, destrezas y talentos personales. Pero la realidad que se vive en el aula física es otra. Los docentes continúan en sus círculos de comodidad dictando sus conferencias magistrales en PowerPoint, laboratorios prácticos presenciales y evaluando la acumulación de contenidos retenidos en la memoria. Para ellos es mejor evaluar lo que es más fácil de enseñar, no lo que es verdaderamente esencial aprender.


Es por eso que diferentes sectores profesionales están familiarizándose más con los cursos masivos abiertos en línea (MOOCs) y otras experiencias innovadoras de desarrollo profesional a la carta. A partir de las nuevas ofertas académicas ofrecidas en Coursera, edX, Udacity, Miriada, Khan Academy y YouTube, es que la sociedad está transformando la educación del siglo 21. Todas esas plataformas conocen mucho mejor lo que necesitan o prefieren sus usuarios por los datos que generan. Muy distinto a la información acumulativa provista en los expedientes académicos universitarios. En el siglo 21 los gerentes, administradores, directores, supervisores y auxiliares, trabajan con el análisis de datos de sus clientes en cantidades exponenciales. Sus dispositivos móviles conectados a las plataformas generan todo un torrente de datos útiles (anytime-anywhere) para la toma de decisiones efectivas. De lo que de habla es de una administración proactiva, no reactiva. De saber anticiparse a los fenómenos emergentes antes de que las crisis se conviertan en irremediables. 
 
La proliferación tecnológica de la era obliga a los nuevos emprendedores a crear nuevos puestos de trabajo altamente digitalizados. Los altos cargos y salarios irán a aquellos profesionales hábiles en tareas cognitivas de orden superior, capacidades creativas y la toma de decisiones efectivas. Mientras que los empleos convencionales ofrecerán limitadas oportunidades salariales y de crecimiento profesoinal.

Mientras que Analítica de Datos está a punto de cambiar el paradigma laboral, algunas habilidades básicas seguirán siendo muy apreciadas en el ambiente de trabajo: 

  • Análisis de datos, más allá de los instrumentos de investigación convencionales
  • Habilidades de trabajo en equipo y colaboración para resolver ágilmente problemas complejos 
  • Presentación y habilidades de comunicación a partir de conversaciones productivas en las Sala de Juntas
  • La gestión del cambio y aprender a abrazar la flexibilidad como una competencia básica
Es por eso que mi meta personal es formar parte de una entidad colectiva dirigida a preparar a todos los profesionales para el mundo cambiante en que nos encontramos hoy y, quizás más importante, el mundo en el que vamos a vivir mañana... 

Ardea Virtual INFOTEC

domingo, 26 de abril de 2015

No quiero ser más Profesor...

Hace mucho tiempo que no escribo en este espacio digital. Esto se debe a que he estado bien ocupado trabajando en diferentes proyectos tecno-educativos nacionales e internacionales. Para mí ha sido muy gratificante aprender algo nuevo en cada uno de esos eventos. Las nuevas experiencias laborales me han permitido crear nuevas conexiones profesionales y fortalecer los vínculos existentes. La mayor parte de mi tiempo libre la he estado dirigiendo hacia la documentalización (curación) de contenidos digitales difundidos en las redes en las que estoy vinculado. Magistrales artículos que me sacan del plano físico (objetivisto), para sumergirme en la profundidad de los pensamientos de orden superior (interpretativismo radical). Esta experiencia personal-colectiva en red me ha llevado a titular esta entrada No quiero ser más Profesor... 



Escribo esta entrada porque he aprendido mucho a lo largo de mis 15 años de experiencia laboral. Lo cierto es que el mundo real se mueve a una velocidad que la Escuela/Universidad ya no puede alcanzar. Y yo no puedo quedarme sentado esperando que la Universiad comience a innovarse al ritmo global. Los profesionales del siglo 21 se han dado cuenta de que especializarse en una disciplina o carrera técnica no genera futuros sostenibles. El estar conectado en las redes me ha permitido mirar otras latitudes que me llevan a accionar los nuevos paradigmas de una sociedad diferente.

Ser tecnólogo educativo es una profesión maravillosa que me ha abierto las puertas del campus universitario como docente y personal administrativo. Pero ya no basta con ser un técnico que maneja computadoras, softwares, aplicaciones móviles y que monta cursos en Moodle/BlackBoard. Tampoco me basta ser un profesor universitario que entra al aula a enseñar contenidos declarativos, a llenar informes de rendición de cuentas y a llevarme tareas a casa para corregir.

Quiero seguir siendo un educador, pero quiero hacerlo a mi manera. Quiero llevar nuevos roles extendidos que trasciendan lo que se hace de manera tradicional: profesor knowmad, tutor, coach (acompañante), colaborador, co-worker, mentor, co-diseñador, co-evaluador, moderador, ingeniero de futuros, arquitecto de rizomas, promotor de talentos, productor de eventos tecno-educativos,  emprendedor, micro-empresario y gestor de mi marca personal. 

Para presentar mis ideas, hablaré de dos principales dimensiones por las que muchos educadores tenemos que pasar:

Dimensión Administrativa: 
  • Con toda sinceridad, ya no deseo más ser un profesor universitario. El profesor universitario tradicional (a tiempo completo) trabaja para una sola institución educativa. Hace lo mismo de siempre semestre tras semestre. Utiliza los mismos contenidos didácticos, lo mismos recursos instruccionales, las mismas estrategias de evaluación, en el mismo lugar (aula). El de tiempo parcial trabaja para varias instituciones eduativas. Viajar de un lugar de trabajo al otro ya no es rentable hoy día. El costo de la gasolina, las estaciones de peaje, los alimentos, el mantenimiento del vehículo y el costo de vida en general ya no genera ganancias en nuestras cuentas de ahorro. La ecuación es sencilla: Vivimos para trabajar; trabajamos para sostener el sistema. 
  • El profesor universitario vive atado a las determinaciones de su patrono, que a su vez, está regido por los estándares de las agencias acreditativas y los organismos que otorgan los grants. Esto significa que el profesor TIENE que cumplir a cabalidad con el currículo para cumplir con las metas institucionales de retención y persistencia. Ahora se tiene que rendir informes de assessment basados en los resultados de las pruebas estandarizadas. Ese instrumento es el único que evidencia si se cumplió no con las metas y objetivos institucionales propuestos.  
  • El docente tiene que vivir en medio de la escases institucional al carecer de materiales didácticos actualizados y recursos tecnológicos en óptimas condiciones. Muchos tienen que invertir de su propio peculio para adquirir los recursos instruccionales a ser utilizados en sus clases. Muchos tienen que impartir sus clases en aulas que se encuentran en pésimas condiciones. Aulas enfermas por falta de mantenimiento. Compartimientos que se encuentran en condiciones infrahumanas y que generan estados de claustrofobia. Salas de clase que incumplen con los reglamentos que protegen a las personas con discapacidades. Muchos docentes tienen que mendigar por el recinto en búsqueda salas más accesibles y en mejores condiciones físicas. Eso es un trabajo de carácter administrativo y no pedagógico.  
  • Otros profesores por contrato son sometidos a los rigurosos procesos de acreditación de sus programas académicos, mientras algunos profesores con permanencia disfrutan las grandes ventajas de estar en sus zonas de comfort. Su condición laboral futura está sujeta al nivel de compromiso con la institución para reacreditar el departamento en el que está adscrito y en la participación activa en los comités departamentales que coordinan la orientación académica y los procesos de matrícula. Es una forma de chantajear al profesor (por contrato) que necesita mantener su trabajo año tras año sin disponer de ninguna garantía laboral que los defienda. Los docentes por contrato y de jornada parcial trabajan para los funcionarios de altas jerarquías. Los grandes frutos obtenidos por sus esfuerzos personales son atribuidos por sus superiores al rendirse los informes de rendición de cuentas. Los que más cobran son los que menos hacen en el campus, pero son los que reclaman todo el éxito y las garantías de mantener su banca sin importar la crisis económica por la que atraviesa su institución. Los que pagan las consecuencias son los docentes que les cierran más cursos o simplemente quedarán cesanteados por convertirse en excedentes.  
  • El profesor de tiempo parcial o de contrato no cobra en recesos de verano. Tiene que buscárselas para dictar una o varias clases en diferentes lugares. Y tiene que pasar semanas sin cobrar un centavo por la lentitud de la burocracia institucional. Los beneficios laborales que antes existían han sido eliminados por la crisis fiscal que atraviesan muchas instituciones públicas y privadas.


Dimensión Pedagógica:
  • No quiero estar sometido a la Visión y Misión institucional de otras personas con construcciones sociales de épocas pasadas
  • No deseo perder mi tiempo redactando informes de rendición de cuentas. Prefiero aprovecharlo para co-crear, co-diseñar, co-valorar experiencias de aprendizaje significativas. Entre todos podemos elaborar un proyecto de vida sostenible en el tiempo
  • Mi trabajo no es educar a nadie, para eso está la familia y las instituciones religiosas, sociales y culturales
  • No vengo a enseñar nada a nadie, quiero proporcionar experiencias de aprendizaje transversales para expandir horizontes de posiblidades de los aprendices
  • Yo quiero ser un facilitador cognitivo, informático y telemático, no un transmisor de ideas elaboradas por otros
  • No me interesa impartir clases a estudiantes, yo lo que quiero es trabajar conjuntamente con aprendices para emprender nuevos proyectos de utilidad social 
  • Mi labor no es construir las identidades culturales de los futuros profesionales, sino abrir los espacios para que ellos aprendan a construir las suyas
  • De nada sirven las competencias digitales sin saber accionar efectivamente las competencias básicas: razonamiento lógico-critico; formación humanista; valores y ética; pensamiento crítico y analítico; pensamiento de diseño; pensamiento adaptativo innovador; conexión de redes de conocimiento; expresión oral y escrita. 
  • Los aprendices NO necesitan estudiar para aprobar sus exámenes. En cambio necesitan dominar las capacidades cognitivas de orden superior a través de praxis de un libre pensamiento para crear cosas nuevas e inimaginables
  • No tengo por qué calificar a nadie, cuando lo que se necesita es que cada persona tenga la capacidad de superar sus propias limitaciones 
  • No quiero aferrarme a un currículo estático y lineal, cuando la sociedad está aprendiendo de manera informal, abierta, ubicua e inclusiva
  • No quiero llevarme tareas a casa para corregir, quiero co-evaluar procesos de pensamiento de orden superior: proyectos, investigaciones, actividades dinámicas, prácticas profesionales, etc...
  • No necsito un aula para congregar a las personas en un momento dado; ahora podemos aprender conjuntamente en cualquier momento,  en cualquier lugar y con cualquier cosa 
  • Los aprendices deben ser capaces de crear sus propias redes de aprendizaje: PLE, SLE y PKM. Los exámenes, trabajos grupales y presentaciones en PowerPoint están obsoletizados
  • Los recursos institucionales verdaderamente son limitados y totalmente desarticulados de la realidad global. Prefiero utilizar mis recursos de aprendizaje personalizados (DRAP) para proporcionar nuevas oportunidades de aprendizaje
  • La Web es mi plataforma de aprendizaje en red, no necesito adoptar plataformas institucionales que me obliguen a dictar clases a distancia
  • El aula ya no es la única plataforma de aprenddizaje de la sociedad contemporánea. Las nuevas plataformas son abiertas, descentralizadas, distribuidas, caóticas...
  • Ya no es necesario trabajar en medio de la escasez institucional cuando dispongo de la abundancia de la web junto a personas con quien sostengo relaciones altamente productivas
  • No me preocupa en lo absoluto que los estudiantes se copien; pues las actividades instruccionales que diseño están basadas en el desarrollo de conocimientos, no en tareas memo-iterativas
  • La era de las actividades instruccionales estandarizadas ha terminado, ahora se trabaja con el desarrollo del talento personal, la creatividad y el emprendimiento colectivo
  • Las tareas/deberes no generan aprendizajes. En cambio, los flujos de trabajo sumerjen a los aprendices en procesos de reflexión mucho más abarcadoras: trabajamos mejor aprendiendo y aprendemos más trabajando
  • No necesito escolarizar la tecnología en mis clases; lo que necesito es tecnologizar las conexiones mentales de los participantes para crear nuevas redes sinápticas
  • No necesito dictar asignaturas, cuando lo que la sociedad necesita es aprender lo que más le apasiona, prefiere y necesita
  • El aprendizaje de la sociedad no tiene tiempo, espacio, edad, etapas ni pre-requisitos; ahora es deslocalizado, just in time, transnacional, transgereracional, transcultural y en red
  • Ya no necesito trabajar para una misma institución educativa; ahora puedo trabajar de manera remota para diferentes universidades, empresas, compañías y firmas privadas interesadas en desarrollar un nuevo orden social
  • No quiero ser profesor toda mi vida; mi sueño es llevar a la práctica roles extendidos que le den más vida a mi profesión. Aprender es el más importante...
  • Yo soy mi propia marca personal que saldrá a buscar clientes, no jefes...
La salud económica de nuestras naciones depende grandemente de los pensadores críticos y emprendedores. Ese es el profesional que necesita preparar la Universidad del Siglo 21. Si esta no se articula a la altura de los tiempos, las próximas generaciones de líderes de nuestra economía basada en el conocimiento saldrán de otros lugares. Solo puede ser verdaderamente grande si los políticos y funcionarios educativos entienden y dan valor al título universitario como una educación para toda la vida, y no como un entrenamiento en habilidades específicas. La simplificación excesiva de la línea entre la educación y el empleo no sirve a individuos o la sociedad en este viejo formato. Los empleadores, universidades y gobiernos necesitan reconocer esto e invertir adecuadamente en sus respectivas funciones en la educación y la capacitación laboral, basasas en el Learning is Work.

La educación del milenio no puede seguir siendo lo mismo de antes con la nueva tecnología. El aula, la planta física, los ambientes de estudio TIENEN que convertirse en lugares de trabajo real y no en centros de adiestramiento especializados. La sociedad contemporánea lee, escribe, se comunica, aprende y trabaja de otras maneras. La tecnología del siglo 21 NO está hecha para las instituciones educativas tradicionales. Ya es tiempo de comenzar a construir Centros de Aprendizaje  que no sean Escuelas y Universidades, porque la educación del ayer no mezcla con la sociedad tecnológica de hoy. 


Es por eso que quiero aprender a llevar muchos roles y no ser únicamente un profesor....

martes, 10 de febrero de 2015

El futuro laboral ya no está en la Universidad...

La segunda década del siglo 21 se ha caracterizado por un desarrollo tecno-social nunca antes experimentado. Hoy día las personas utilizan los dispositivos tecnológicos como prótesis de sí mismos. Día tras día vemos a una Sociedad Aumentada que tiene acceso a ilimitadas fuentes informativas en diversidad de formatos de soporte. Los canales de comunicación se extienden a través de redes hiperconectadas en las que convergen las plataformas, sistemas operativos, aplicaciones y servicios digitales. Los mismos son utilizados como telégrafos, radio, TV, prensa, cine, asistente personal, oficina y herramientas blandas.  La tecnología se ha convertido en un valioso recurso que nos ayuda a realizar las tareas del diario vivir a cualquier hora, en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo. 

Se pronostica que los trabajos que están por surgir se dirigirán más hacia el desarrollo de talentos, creatividad, innovación, intercambio social, emprendimiento y pensamientos de orden superior. Para el 2035 más del 40 por ciento de los trabajos actuales dejarán de existir, para a ser reemplazados por los robots e interfaces humano-máquinas de la Inteligencia Artificial. Los robots se harán cargo de las taréas mecanizadas y automatizadas más pesadas, emulando los movimientos musculares que ejecuta el ser humano. No cabe duda que el desarrollo tecnológico de la era está desvaneciendo los empleos tradicionales que conocemos hoy día, pero también hay que reconocer que creará trabajos mucho más interesantes, dinámicos y desafiantes. El trabajo nunca dejará de existir, lo que sí cambiará es la naturaleza de las tareas. Es decir que el trabajo pesado será realizado por robots, mientras que las funciones laborales cognitivas de orden superior serán realizadas por el ser humano (analizar datos exponenciales). Lo que antes se conocía como la era del Trabajo Manual, ahora se conoce como la era del Trabajo Mental. Estamos en otra época totalmente diferente...

¿Y qué está haciendo la Universidad para articularse a la altura de los tiempos?




En el gráfico superior, Harold Jarche muestra claramente cómo el paradigma laboral se mueve del trabajo estandarizado (basado en el tiempo), y del mejoramiento técnico (destrezas/habilidades), hacia el trabajo personalizado (arte/creatividad/pensamiento adaptativo innovador). Por décadas, las grandes empreseas y compañías sometían a sus empleados hacia la obediencia, diligencia e intelectualidad individualizada. El conocimiento individualizado generaba poder personal. En cambio, ahora vemos cómo algunas empresas emergentes se convierten en fuertes promotoras del desarrollo de talentos, iniciativas, creatividad y pasión. El aprendizaje se mueve de lo formal a lo informal; el conocimiento se transforma de lo explícito a lo implícito, y el valor cambia de lo tangible hacia lo intangible. El trabajo del siglo 21 y 22 nunca volverá a ser como lo fue en el siglo 20, 19, 18...

En la imagen inferior de Jarche plantea que el futuro laboral se dirige hacia el desarrollo del trabajo creativo. La sociedad tendrá la materia prima y las cualidades necesarias para crear sus propias micro-empresas, PYMES y compañías privadas. Mientras tanto, todos somos testigos de cómo los empleos basados en el trabajo estantarizado continúan desvaneciendo lentamente. La ciudadanía se ha dado cuenta de que teniendo el acceso a la materia prima necesaria y el conocimiento actualizado, es que puede convertirse en una autorealizada, autosuficiente y autosustentable. Y eso es lo que precisamente ha estado ocurriendo. Las personas están creando sus propios negocios basados en la elaboración de productos de consumo colectivo, así como en la personalización de los servicios al cliente. 


 

Si estudiamos detenidamente el gráfico de D.H. & Price, D. (2013), evidenciaremos cómo los trabajos manuales rutinarios, manuales no-rutinarios y cognitivos rutinarios van en descenso desde 1970 hasta el presente. No obstante, los trabajos analíticos e interpersonales no-rutinarios van en continuo crecimiento. Los trabajos agrarios, así como los manofactureros y los de las agencias gubernamentales son los grandes ejemplos del descenso laboral. El sistema tradicional se encuentra en pleno colapso y sus funcionarios están haciendo todo lo humanamente posible por sostener su vieja y oxidada estructura. Esto no significa que vayan a desaparecer del todo, sino que las personas comenzarán a experimentar otras alternativas viables en la búsqueda y creación de empleos mucho más atractivos, creativos, dinámicos y que cumplan con los grandes desafíos establecidos por la sociedad del milenio.  





Ángeles Vallejo (@vallejosangeles) y Alfredo Vela (@alfredovela) presentan las diez cosas que están pasando o están por suceder en el ámbito laboral del milenio. Cualquiera de las tendencias que se parezca a tu entorno no es pura coincidencia, sino una realidad insoslayable: 
  1. Las titulaciones académicas perderán peso en la elección del trabajador, se valorará más lo que eres capaz de hacer con lo que sabes sobre lo que has aprobado. 
  2. El Curriculum Vitae dejará de ser un documento con un par de páginas y será el conjunto de materiales que Google proporcione sobre nosotros mismos. 
  3. Aumentarán de manera espectacular las diferencias económicas entre los trabajadores de valor y los trabajadores de rutina
  4. Muchos trabajadores pasarán a ser de difícil inserción a de imposible inserción. En parte, por la dejadez de las Administraciones Públicas y en parte por su inadaptabilidad a los grandes cambios.
  5. Es muy probable que el manejo de idiomas deje de tener interés y sea sustituido por aplicaciones, y que el manejo de tecnologías sea el conocimiento importante. 
  6. El trabajo y la movilidad geográfica cada vez serán más relevantes.
  7. Los tiempos de permanencia en un trabajo o puestos de trabajo se acortarán, cada vez habrá más trabajos cuya existencia sea más breve. 
  8. El trabajo de valor será el relacionado con la creatividad, innovación y liderazgo. Los trabajos rutinarios, desaparecerán o perderán vaor y remuneración. 
  9. Las estructuras laborales tan jerarquizadas que tenemos desaparecerán. 
  10. Muchos profesionales tendrán que emigrar para buscar trabajo ya que no se están dando los pasos para el cambio social necesario. (No para la migración boricua



Si has participado en algún proyecto tecnológico innovador (fuera de tu área laboral), te darás cuenta de que el trabajo del siglo 21 es otra cosa completamente difente a lo que ya se practica en el ambiente artificial de la universidad (aula, laboratorio, anfiteatro). La gente con quien te relacionas se convertirán en potenciales clientes o grandes colaboradores, co-diseñadores, co-creadores y co-evaluadores de interesantes proyectos. Y ya no será necesario salir a las calles a buscar jefes que te den trabajo. Con conocimientos y destrezas tecnológicas de la Web 3.0 estarás capacitado/a para emprender proyectos con otras empresas, compañías, PYMES, Micro-empresas, startups, crowdfunding u organismos redárquicos disruptivos. Cuando formas parte de un proyecto innovador fuera de los bordes estás: trabajando en un organismo ágil de comunicación transparente, capaz de crear nuevos mercados basados en proyectos, centrados en las personas, dentro de redes con fuertes vínculos de confianza y compromiso que conformarán proyectos de vida y que te prepararán para laborar en diferentes carreras (transversalidad) a lo largo de tu experiencia profesional. 

Los paradigmas laborales promovidos en las universidades ya no son los mismos que se practican en la empresa real del nuevo milenio. Estamos hablando de rebasar las líneas rojas impuestas por el sistema del siglo 20. De movernos más hacia los bordes para generar nuevos logaritmos operacionales mucho más efectivos, flexibles, transparentes, transversales y disruptivos.   




Se requiere tener pleno dominio de todo un conjunto de prácticas emergentes dedicadas a realizar actividades de valor intangible, con sentido de transparencia, donde se opera bajo la personalización de las masas, en entornos descentralizados con altos niveles de complejidad e incertidumbres que conforman lo que hoy se conoce como Redarquías

 


Si aún no estás convencido de lo expuesto hasta el momento, permíteme mostrar algunos ejemplos de la realidad del hoy y ahora: 






Teleconferencias: Los educadores y profesionales estarán capacitados para utilizar plataformas con las cuales llevarán a cabo sus conferencias desde sus áreas de trabajo, consultorios privados u hogares. Operarán robots con capacidades de desplazamiento y de comunicación bilateral. Sostendrán interesantes conversaciones con la audiencia. Los profesionales que saben hacer cosas nuevas y diferentes se convertirán en los futuros educadores.




Edumorfosis: Utilizando iStudio
Aprendizaje Digital: Nuevas plataformas de aprendizaje en red saldrán al mercado para aumentar los horizontes de posibilidades de los profesionales. Los nuevos oganismos educativos privados tomarán el rol protagónico, ya que el sistema educativo tradicional carecerá de fondos para invertir en estos recursos tecnológicos.Las experiencias de aprendizaje se llevarán a cabo en los cursos MOOC, StartUps, Hackathons, Bootcamps, Redes de Aprendizaje y Comunidades de práctica.





Learning is Work: El mundo laboral estará muy inmerso en el aprendizaje colaborativo y la sabiduría de las multitudes. No cabe la más mínima duda que para trabajar mejor hay que aprender continuamente. Las reuniones de pesonal se realizarán a través de infraestructuras tecnológicas que soportan múltiples pantallas mientras se sigue la agenda del día. Ahora los ejecutivos tendrán que adiestrarse en el uso y aplicación efectiva de dichas plataformas con las que se trabaja de manera remota con personas dispersas en diferentes localidades. El trabajo se realiza ahora tomando en consideración las características de la Sociedad Red.



Pilotos: Los pilotos del siglo 21 conducirán drones para enviar paquetes de un destino a otro. Ya algunas compañías contratan profesionales certificados por la Agencia Federal de Aviación para manejar estas naves de manera remota. Esto afectará grandemente el sistema de correo federal y la industria de la aviación comercial.



Industria Automotriz: Google ha comenzado a gestionar los trámites para permitir que los vehículos no-tripulados conduzcan de manera automatizada por las calles. Los programadores se encargarán de velar por la seguridad de sus pasajeros mientras viajan hacia sus destinos en el menor tiempo posible. Si esto se logra aprobar, los choferes y taxistas se verán seriamente afectados por la alta competitividad en el recogido de pasajeros y las tarifas de viajes. También la industria automotriz podría verse afectada si estos vehículos se logran vender al público en general.


Seguridad: El robot K5 reemplazará al guardia de seguridad, realizando funciones preventivas. Es sensible a ruidos, olores y tactos. Pesa 300 libras, mide 5' 0" y procesa cerca de 90 TB de datos. Se requiere de un operador que maneje el robot y analice los datos generados por el sistema. El funcionario de seguridad ahora gestiona los datos y sigue los protocolos de seguridad de la empresa para la que trabaja. Vigilar no es lo mismo de antes.





En Estados Unidos y Asia ya están abriendo las nuevas cadenas de restaurantes en los que se ordena la comida y se paga a través de las tablets. Se requierirá otro tipo de empleado para tramitar las órdenes y la entrega de los pedidos de los clientes. Esto provocaría una considerable reducción en la contratación del personal en los establecimientos de comida rápida.




En Holanda se construyen espacios laborales sociales con nuevos materiales. Los empleados del nuevo milenio trabajarán más con las destrezas blandas sosteniendo conversaciones con clientes, empresarios, comerciantes y emprendedores. Laborarán en espacios comunes diseñados para acomodarse en diferentes posiciones. La ebanistería tradicional se verá afectada por los nuevos productos del mercado. Los cubículos de trabajo (workstations) se convertirán el una especie en peligro de extinción. Las secretarias tradicionales serán sustituidas por funcionarios administrativos que operarán diversidad de dispositivos digitales para diferentes tareas de nivel ejecutivo. 


El hotel Henn-na que cuenta con 72 habitaciones abrirá  el próximo mes de julio. El mismo contará con una plantilla de 10 robots de aspecto humano que se encargarán de atender a los clientes. Las tareas que podrán realizar no se limitarán a la recepción de los viajeros, ya que también podrán encargarse de recoger el equipaje de los mismos y limpiar las habitaciones (wwwhatsnew). Esto se convertiría en un precedente para la industria hotelera, ya que los robots se estarían haciendo cargo de las funciones realizadas por los seres humanos.






Te invito a que veas este interesante programa de Andrés Oppenheimer en el que se habla sobre los trabajos del futuro: 

 



Si analizamos lo que se plantea en este vídeo, podremos llegar a la conclusión de que más del 40% de los Programas Académicos Universitarios se convertirán en irrelevantes para la Sociedad Red. En la universidad se practica el trabajo manual y cognitivo rutinario en todos sus programas (con muy pocas excepciones). Pero fuera de los bordes del sistema educativo se practica todo lo contrario: Aprendizaje informal, cognitividad no-rutinaria, creatividad, resiliencia, aprendizaje rizomático, aprendizaje y excelencia personalizada. Así lo ha establecido Juan Domingo Farnós, Harold Jarche, Jay Cross, Jane Hart en sus escritos y es lo que vivimos a diario en las redes profesionales. 

 
La red social de profesionales LinkedIn publicó recientemente una interesante lista de destrezas/habilidades que debe tener el profesional para la búsqueda de empleo. Sin importar la carrera que a uno le apasione, las competencias tecnológicas están sumergidas en este listado basándose en el contexto tecno-social en el que nos encontramos actualemte. Si vemos gráficos de otros organismos empresariales y tecnológicos, encontraremos bastantes similitudes en cuanto a destrezas laborales se refiere. Gran parte de estas destrezas/habilidades que se mencionan están vinculadas a los empleos en plena etapa de creación.



Pero más allá de las carreras profesionales que se estudian en la universidad, hay otros elementos de mucha importancia que no se promueven en los programas académicos. La universidad está fallando grandemente en el preparar a los jóvenes para la incertidumbre del siglo 21. De desprenderse de los programas especializados para insertarlos en los trabajos de carácter cambiante. Trabajos que tienen pequeños periodos de vigencia porque se dirigen a objetivos específicos. Los estudiantes deben ser preparados para la movilidad del mercado laboral. Hoy ya no se compite con el compañero de clase para ir a una compañia a trabajar. Ahora se compite con profesionales de otros continentes por trabajos de alta demanda intelectual, ya que el trabajo del siglo 21 está deslocalizado. Por eso es muy importante que la universidad promueva las destrezas de razonamiento analítico. El saber resolver problemas complejos y el tener la capacidad de anticipar los conflictos que aún no han sido planteados es de vital importancia para nuestra sociedad. Pero el sistema se empeña en seguir operando bajo estándares estáticos preconcebidos por personas ancladas en épocas del pasado y que nada tienen que ver con nuestro contexto real.
Digo yo que el valor del profesor radica en su capacidad para interpretar, relacionar, relativizar, priorizar y explicar conocimiento, además de motivar y, sí, guiar al alumno. - See more at: http://www.educacionyculturaaz.com/opinion-2/un-futuro-sin-profesores/#sthash.YUxkEm93.dpuf

Los estudiantes salen de la universidad pensando en que ya no tienen que aprender más porque sus títulos se conviertirán en garantías de éxito personal, social y profesional. Muchos carecen de habialidades para adaptarse a los constantes cambios. La mayoría desconoce cómo utilizar las herramientas blandas para poner en función las competencias transversales que demanda el mercado laboral contemporáneo. En esta era de la economía del conocimiento, los egresados necesitan aplicar sus destrezas cognitivas de orden superior para crear sus propios trabajos. Tienen que comenzar la gestión de su identidad digital desde que ingresan a los programas académicos. Hay que enseñarles a utilizar creativamente los contenidos didácticos para accionar el conocimiento en proyectos creativos y emprendedores. Las carreras académicas tienen que comenzar a ser transvergentes y no especializadas como ocurre en la mayoría de nuestras universidades. Es tiempo de pensar más en proyectos de aprendizaje y no tanto en las asignaturas que impone el sistema.
Digo yo que el valor del profesor radica en su capacidad para interpretar, relacionar, relativizar, priorizar y explicar conocimiento, además de motivar y, sí, guiar al alumno. - See more at: http://www.educacionyculturaaz.com/opinion-2/un-futuro-sin-profesores/#sthash.YUxkEm93.dpuf

La falta del capital de inversión para el desarrollo de programas académicos articulados a la altura de los tiempos es la principal causa de que las universidades continúen estáticas en el tiempo. El mantenimiento costoso de su infraestructura impide la expansión de su oferta académica. El rechazo al reapendizaje de parte de algunos másters o doctores los convierte en profesionales que le exigen a los estudiantes a hacer lo que ellos mismos no practican en su realidad laboral. El valor del profesor radica en su capacidad para acceder información actualizada para interpretarla, relacionarla con el mundo real, relativizarla con el contexto, priorizarla y diseñar sus propios recursos de aprendizaje en los que creará redes de conocimiento rizomáticos. La educación está cambiando de paradigma, estamos pasando del aprende-recuerda-demuestra al explora-desafía-cambia. La única forma de no caer en el desánimo es formarse permanentemente e innovar, cuestionarse cada día la eficacia de nuestra labor como educadores. Debemos evaluar en todo momento nuestra actividad docente para no permitir que el hastío acabe con nuestro entusiasmo por educar (Salvaroj).

Y es que la universidad no puede seguir siendo un centro encapsulado de consumo de ideas de personas que fueron exitosas en el pasado. Con tanta información fluyendo en las redes en formatos transmediales, esta debería convertirse en una red abierta de construcción de conocimientos. Un entorno en el que se exploran nuevas maneras de resolver los problemas contemporáneos. Una entidad en donde se generan nuevas patentes para la elaboración de productos/servicios de utilidad colectiva. Un lugar donde se aprende a gestionar el fracaso como una oportunidad para alcanzar los grandes éxitos. Lo que hace universal a la universidad no es la variedad de cursos que se ofrecen, sino la capacidad para aprender trabajando en diferentes contextos, con diversidad de recursos, plataformas, sistemas, formatos y medios de soporte. Investigar de una sola y única forma ya no se practica en la vida real. Aprobar no es la única estrategia para evidenciar el aprovechamiento académico. El aula ya no es la única plataforma de acceso al conocimiento que necesitan los estudiantes del siglo 21. En la sociedad red, moverse a un aula física todos los días durante 6 u 8 horas está perdiendo sentido, es costoso y antiecológico. En tiempos de universidad agregada, los estudiantes toman cursos desde cualquier lugar y con tutores ubicados en cualquier lugar, desde ya en el aula, pero no sólo en el aula (Hugo Pardo). 

Mi conclusión es muy simple, el 80 por ciento de lo que se enseña en la universidad NO tiene utilidad alguna en el mundo global en el que estamos. Y esto no lo digo yo mera referencia, sino porque diferentes organismos y firmas relacionadas con trabajo y educación lo confirman a diario. Los grados de discrepancia entre las percepciones universitarias y las empresariales sobre cómo los estudiantes están preparados para insertarse a la fuerza laboral siguen aumentando. Las siguientes firmas lo demuestran:

  • Los analistas de la firma McKinsey estiman que en 2014-15 habrá más de 924 conjuntos de habilidades/competencias necesarias en el mundo laboral, en comparación con los 178 conjuntos de habilidades necesarios en 2009.
  • Un estudio de Bersin & Associates (22 de marzo 2013) por Chief Learning Officer Magazine informó que el 72% de los admnistradores universitarios cree que sus egresados recién formados están listos para el trabajo, versus el 42% de los patronos que aseguran que sí lo están. 
  • La revista Chronicle of Higher Education, publicó el 26 de febrero 2014 los resultados de un sondeo de Gallup-Lumina 2014, que encontró que el 96% de los principales académicos universitarios estaban confiados en su capacidad de preparar a los estudiantes para el éxito laboral, pero el 89% de los líderes empresariales coincidieron en que los graduados de hoy no cuentan con las habilidades y competencias que sus negocios necesitan.
  • En el arículo: "La recuperación: el crecimiento del empleo y la educación a través de Requisitos 2020", el Center on Education and the Workforce at Georgetown University indica que "El ritmo de producción actual de la educación superior se reducirá a cinco millones menos de profesionales con altas credenciales de educación superior necesarios para el 2020" (junio de 2013).  
  • En su encuesta de 2012, el Manpower Economist Intelligence Unit, advierte que "para el año 2020 habrá 123 millones de empleos de alta calificación y remuneración disponibles en EE.UU, pero sólo 50 millones de aspirantes tendrán la educación adecuada para ocuparlos".  
Publico este artículo porque yo quiero que la universidad siga siendo el lugar que transforma a la sociedad. Esto no es solo cuestión de encontrar trabajos con salarios honerosos, sino de formar personas provechosas con alta calidad de vida. La Universidad es el motor de la economía del conocimiento que necesita nuestra Isla para crear nuevos activos basados en la productividad y no en el consumo. Es la que preparará a los líderes del futuro. Pero, la forma en que opera la está convirtiendo en un instituto que confiere grados como un pase al mundo laboral insular. Se ha convertido en un centro exclusivo para quienes pueden entrar, un lugar cada día más caro y de pocas oportunidades para las personas que viven a su alrededor. Y si no cambia su manera administrativa y pedagógica de operar, se convertirá en un lugar irrelevante para la sociedad. Los estudiantes de escuela superior ya no son el foco de atención al que se deben digirir. Ahora deberían dirigirse más a los profesionales que necesitan expandir sus horizontes de posibilidades preparándose para formar parte de los trabajos del futuro. Con los mismos programas académicos del siglo 20 no podremos generar profesionales que compitan con los de otros continentes... 
 
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El conocimiento ya no reside en el docente, sino en la interacción entre alumnos


el valor del profesor radica en su capacidad para interpretar, relacionar, relativizar, priorizar y explicar conocimiento, además de motivar y, sí, guiar al alumno. - See more at: http://www.educacionyculturaaz.com/opinion-2/un-futuro-sin-profesores/#sthash.YUxkEm93.dpuf
Digo yo que el valor del profesor radica en su capacidad para interpretar, relacionar, relativizar, priorizar y explicar conocimiento, además de motivar y, sí, guiar al alumno. - See more at: http://www.educacionyculturaaz.com/opinion-2/un-futuro-sin-profesores/#sthash.YUxkEm93.dpu

lunes, 13 de octubre de 2014

Otra sociedad, otras plataformas, nuevos liderajes...

Los salones pueden estar aislados en dos formas. Una donde no son bienvenidos los padres, maestros o invitados porque las puertas y cortinas siempre están cerradas… lo cual significa “No entre aquí”. La otra forma de estar aislado, es estarlo a todo el conocimiento que está más allá de las cuatro paredes del aula. Por ejemplo, de Internet, videos, blogs, sitios Web y visitas de autores o científicos a través de Skype, solo por mencionar algunos. - See more at: http://educacionyculturaaz.com/educacion/14-cosas-obsoletas-en-escuelas-del-siglo-xxi/#sthash.L6VSvnLy.dpuf
Los grandes inventos del siglo 19 y 20, a partir de las máquinas de vapor hasta los motores de energía eléctrica, transformaron las condiciones humanas de esa época. Sin embargo, para los trabajadores que experimentaron en carne viva la agitación, su experiencia de entrar al paradigma de la industrialización fue muy dura. Esa generación atravesó por jornadas de trabajo extenuantes en ciudades  sobrepobladas y plagadas de raras enfermedades. En la web se encuentran cientos de imágenes que demuestran la calidad de vida de muchas familias aplastadas por el peso enorme de las grandes maquinarias industriales.


En cambio, ahora vemos que las revoluciones de la hipermodernidad se aprecian mejor desde las redes. El movimiento tecnológico moderno se basa en las características de la potencia de los computadores, su capacidad conectiva, su convergencia, la ubicuidad que nos ha traído y el acceso abierto al conocimiento evolutivo de esta era. Por consiguiente, se está alterando y dividiendo el mundo del trabajo en una escala nunca vista desde hace más de un siglo. Ahora nos encontramos en una era diferente donde tenemos la sensación de estar dentro de la historia sin poder controlarla. Desarrollamos nuestras propias ideologías al ser parte de un pasado que se ha ido muy rápido, un presente que cambia constantemente y un futuro completamente impredecible. 


Ya todo ha cambiado por completo. Las nuevas herramientas digitales se han convertido en prótesis de nosotros mismos. En todo momento llevamos nuestras computadoras portátiles ultra-rápidas, tabletas, teléfonos inteligentes y los dispositivos vestibles con conectividad de banda ancha más barata. La nuevas herramientas están haciendo más viables para que cada usuario disponga de un recurso personalizado de bajo costo en todo momento. Estos artilugios permitirán el libre acceso a innumerables capas de datos aumentados. La tecnología convergente se ha convertido en el tejido de nuestras vidas en estos momentos sin importar las limitaciones físicas, temporales y geográficas que nos separan.

La educación es tan importante en este cambio sísmico en el mundo debido a las transiciones que estamos experimentando se centran en un elemento del conocimiento esencial. El ritmo de deterioro del conocimiento está aumentando significativamente. Hace unas décadas, los estudiantes universitarios estudiaban un grado, postgrado, y luego vivir de los frutos de ese estudio por los próximos 10 años o más. Hoy en día, por el tiempo que se consigue una credencial, el conocimiento ya ha sido actualizado. Por casi cualquier medida, el ritmo de deterioro de los conocimientos es cada vez mayor (Juan Domingo Farnós).
Webinar: Learn the four eLearning design principles
Mientras que en las universidades se siguen promocionando las mismas ofertas académicas de siempre, a diario vemos que en la web se anuncian cursos MOOCs (Cursos Online Masivos Abiertos) totalmente diversificados. Cursos que preparan a las personas para realizar tareas que todavía no se llevan a cabo en muchos lugares de trabajo. La mayor parte de esos cursos son útiles para la educación continua de profesionales que desean expandir sus horizontes de posibilidades. Algunos de estos MOOCs ya están diseñados para universitarios y estudiantes de nivel superior que forman parte de un aula mixta donde el conocimiento se entrega y se evalúa digitalmente. Esto nos permite ver con mucha más claridad cómo la sociedad está configurando una nueva plataforma educativa que realmente atienda las necesidades que el sistema educativo tradicional es incapaz de afrontar. 

De: Readwrite
En los primeros días de los MOOCs se pululaban muchos pronunciamientos alentadores que predecían la desaparición de las instituciones educativas tradicionales por los nuevos cimientos de la educación en línea. Muchos líderes educativos pensaban que mientras los MOOCs siguieran jugando un papel importante en la educación mixta, las latitudes amuralladas de sus universidades persistirían durante muchas décadas más. Para ellos, gran parte de ese bombo tecnocrático se ha amainado desde entonces. La educación tradicional ha ido adoptando paulatinamente estas nuevas tecnologías según se han ido definiendo con mayor claridad los niveles óptimos de alcance, validez, calidad, eficacia y costo-eficiencia de la educación en línea. De modo que, ¿esto hace que la industria educativa tradicional siga siendo un mercado atractivo para la sociedad contemporánea? Aparentemente sí, porque aún existe un alto número de ciudadanos que dependen totalmente de la estructura educativa tradicional para cumplir sus expectativas de vida. Se habla de profesionales que aún no están preparados para adaptarse a los entresijos de la Sociedad Red.

 
Pero es que en realidad el cambio hacia el nuevo orden económico y social es un proceso complejo de larga duración. No debemos caer en la moda de la Necrofilia 2.0 de pretender liquidar las estructuras hejemónicas de la noche a la mañana. Pero por supuesto, tampoco significa que los nuevos organismos educativos no sobrevivirán en sus etapas iniciales de desarrollo. Lo que sí significa es que es muy poco probable que los líderes de siempre serán quienes controlen la nueva plataforma socio-tecno-educativa de la era. Al menos, los organismos emergentes utilizan sus errores (o fracasos) para adaptar su ecología a la compeja diversidad de la sociedad. En cambio, el sistema tradicional hace cambios cosméticos simples para tratar de mejorar su débil estructura operacional, partiendo del supuesto de que la sociedad se adaptará a ellos.

De: TeleTech
Te has preguntado alguna vez, ¿quiénes serán los líderes del futuro: los conservadores de la vieja estructura jerárquica, o los disruptivos de la sociedad red? Mi respuesta a esta interrogante es que no podemos movernos hacia atrás en el tiempo. Simplemente, tenemos que avanzar, porque el futuro de la nueva plataforma estará en manos de personas con nuevos liderajes. Cuando llegue el momento de implantar los grandes cambios organizacionales, los líderes de las estructuras burocráticas jamás estarán al mando de las nuevas plataformas. Los pocos Boomers que creen en el cambio y los líderes de la Generación X serán los encargados de ayudar a expandir los nuevos lazos colaborativos del cambio. Pero la gran encomienda de dirigir los futuros inciertos e impredecibles les tocará a los de la Generación Y y la Z (mileniales). 
 

De: UNH
Si tomamos el ejemplo de la computación de antaño, la única manera que se podía utilizar un ordenador sofisticado era a través de un mainframe localizado en una empresa. Como la velocidad de procesamiento, la capacidad de almacenamiento y ancho de banda de la tecnología computacional fue perfeccionándose, nuestro equipo principal se convirtió en un micriprocesador de escritorio... y luego un computador portátil... y ahora un dispositivo móvil inteligente. Es prácticamente imposible procesar las cantidades exponenciales de información del siglo 21 con los recursos tecnológicos del siglo 20. De la misma manera que las plataformas tecnológicas han evolucionado con el pasar del tiempo, también lo tendrán que hacer las estructuras burocráticas tradicionales. Los modelos gerenciales y administrativos del pasado ya no pueden combatir con eficacia los fenómenos emergentes de la era. Muchas de las crisis que hoy día experimentamos son producto de la incapacidad administrativa del sistema a lo largo de los tiempos. En esta era los sistemas agrícolas, industriales y digitales tienen que saber llegar a las personas para atender sus necesidades particulares. Ya la gente no se moverá como antes hacia a los sistemas en búsqueda de sus servicios o productos. De igual manera está ocurriendo en el ámbito educativo. La gente está provocando que los organismos educativos emergentes se tengan que mover hacia ellos para brindarle los servicios de interés, necesidad o preferencia.   

A diario vemos cómo los ministerios e instituciones educativas han comenzado a proporcionar dispositivos móviles a sus comunidades académicas. Aunque, la adopción de la plataforma tecnológica varía en función de sus partidas presupuestariasPor supuesto, esto no significa que la vieja estructura educativa vaya a desaparecer de la nocue a la mañana. Simplemente se está iniciando un proceso de integración con lo nuevo para tratar de proporcionar un mayor valor a la gestión educativa



De: www.buildingfutureleaders.com
Pero el gravísimo error que se está cometiendo es que se está luchando por transformar la educación preparando a la comunidad para prosperar en la estructura tradicional, no en la nueva plataforma socio-tecno-educativa de la era. Entonces, terminamos haciendo lo mismo que se hacía antes con los libros de texto: buscar información en la web para contestar las preguntas de los educadores. El algoritmo pedagógico sigue siendo igual, pero con la tecnología. Y eso es lo que los organismos educativos emergentes están tratando de romper: escolarización, formalización, contextualización, temporalización, objetivización, regulación y politización de los procesos instruccionales. Definitivamente, las plataformas estructurales actuales son incapaces de enfrentar eficazmente las crisis evolutivas de la era, y mucho menos son capaces de crear soluciones universales que atiendan las necesidades particulares de las personas.


El mejor ejemplo de esto lo podemos ver en nuestras escuelas y universidades. El sistema invierte miles de dólares/euros en recursos e infraestructura tecnológica sofisticada. Los administradores ordenan bloquear el acceso a infinidad de fuentes informativos, informáticos y tecnológicos en sus diferentes formatos de representación. Construyen una serie de redes que operan como un aula tradicional: totalmente desconectadas. Se aferran a la creencia de que la Internet es un distractor que amenaza con bajar los resultados de las pruebas de aprovechamiento académico (locales, estatales o internacionales). Algunos directores, hasta apagan la conexión WiFi por el consumo excesivo del ancho de banda. Las redes se utilizan más para el acceso a la información y la comunicación (TIC), que para fomentar una nueva cultura académica basada en el desarrollo del aprendizaje y conocimiento (TAC), y en el empoderamiento y la participación (TEP). Muchos educadores no han sido entrenados para sacarle partida pedagógica a la infraestructura adquirida. De modo que terminan haciendo lo mismo que se hacía antes sin tecnología. El desconocimiento provoca la subutilización de los recursos tecnológicos convergentes. Se termina prohibiendo el uso de las tabletas y los móviles en el aula.  

A partir de experiencias vividas en el sistema educativo, me he preguntado: ¿Qué necesitamos más, los mismos líderes de siempre o personas con nuevos liderajes? ¿Será conveniente que los dirigentes de la antigua estructura debieran ser los líderes de las nuevas plataformas? ¿La Sociedad Red necesita contar con los líderes de siempre para dirigir los destinos del nuevo orden socio-tecno-pedagógico? ¿Las personas con nuevos liderajes serán capaces de administrar colectivamente las nuevas plataformas basadas en el procomún? ¿Surgirán las mejores decisiones a cargo de la jerarquía burocrática tradicional, o a cargo de estructuras horizontales que buscan el bien colectivo? 

Todas estas son importantes interrogantes que hay que formular en este punto exacto en el tiempo, ya que la tecnología continúa transformando la forma en que leemos, escribimos, interactuamos, nos comunicamos, compramos/vendemos, mercadeamos, colaboramos, innovamos, capacitamos, aprendemos y trabajamos. Así que para construir un futuro de éxito, es importante tomar conciencia sobre qué es lo que está generando empoderamientos colectivos y qué es lo que se está limitándolos. Una vez que se utiliza el modelo disruptivo propuesto como una manera de analizar las actividades realizadas, es que comenzaremos a obtener algunas nuevas respuestas que valdrán la pena considerarse para la toma de decisiones proactivas.
 

De: www.cio.com
Dichas tomas de decisiones estarán basadas en capacidades tecno-pedagógicas y cadenas de valor que forman parte del organismo emergente. Si no se practican las nuevas capacidades (mejor orientación, analítica de datos, procesos ágiles, pensamiento adaptativo innovador, meta-reflexión, pensamiento de diseño, pensamiento laterao o divergente), simplemente se estará actuando en medio de la irrelevancia cultural de otras épocas. Estas nuevas expectativas estarán preparando nuevos terrenos llenos de oportunidades sin precedentes. Sin embargo, la indecisión, la falta de voluntad o la ignorancia acerca de cambiar el viejo modelo de operación podría crear una crisis de supervivencia que ya comenzamos a experimentar. La nueva sociedad sabrá discernir entre lo que es verdaderamente valioso y lo que ya no genera valor. Algunas estructuras tradicionales comienzan a destinar altos por cientos de sus presupuestos y capital humano necesario para simplemente mantener el status quo. Por tanto, seguirán operando sin saber identificar lo que ya no es necesario ni valioso para las nuevas generaciones. 

De: everydaylife.globalpost.com
Mientras tanto, los nuevos organismos emergentes se enfocan más allá de las actividades estructuradas para abordar nuevos caminos hacia el aprendizaje en el trabajo. Las cadenas de valor se generan a través de la participación activa en las experiencias orientadas a los resultados, a través de oportunidades de práctica, de la construcción de redes personales robustas, flexibles y de apoyo, o por medio de espacios para la reflexión crítica que ganen puntos de vista y produzcan mejoras que garanticen el éxito personalizado. 

Social Media Bootcamp
Ahora mismo, nos encontramos en tiempos de experimentación en los que se imagina los futuros posibles para elegir los destinos que creamos deseables. Los MOOCs, Startups, Bootcamps, Hackathons, Entornos Personales de Aprendizaje (PLE), NanoGrados, Redes Personales de Aprendizaje (PLN), Personal Knowledge Mastery (PKM), las Charlas TED y las Conferencias Globales son todos ejemplos de un fenómeno que crece a la velocidad de la Web 3.0. Son eventos socio-tecno-educativos de aprendizaje-trabajo que rebasan las líneas rojas que los líderes tradicionalistas nunca nunca permitieron cruzar. Se realizan en espacios menos institucionalizados, abiertos, ubicuos e inclusivos. Allí participan académicos disruptivos, pensadores divergentes, emprendedores,  tecnofílicos, dinamizadores y accionadores de las ideas más disruptivas y desafiantes jamás presentadas en una sala de clases. Se habla de nuevas plataformas a las que muchos entusiastas las reconocen como un cerebro global. Y los más reservados las relacionan con ágoras de encuentros dialógicos  en donde pensadores y artistas de antaño se cogregaban para dar forma a ideas políticas y sociales que todavía hoy son discutidas. 

Las nuevas plataformas son utilizadas por los nuevos organismos emergentes donde se congregan profesionales globales con actitudes resilientes para formar parte de los debates más creativos y colaborar en los nuevos espacios de co-working

En un mundo en el que la transmisión acumulativa de contenidos didácticos es un evento de aprendizaje irrelevante para la Sociedad Red
  • la intelectualidad académica está siendo reemplazada por el ingenio y la originalidad de las ideas.
  • la especialización está siendo sustituida por la transversalidad. 
  • las asignaturas están siendo cambiadas por los proyectos.
  • el trabajo orientado en los procesos está siendo más efectivo que el aprendizaje basado en objetivos preconcebidos por otros.
  • la torre de marfil de los académicos operará mejor a través de la analítica de aprendizajes, gestión de nuevos conocimientos, solución de problemas complejos, predicción de fenómenos emergentes y expansión de las oportunidades de los otros.  
  • la formalidad académica está siendo transformada por los espacios más horizontales y flexibles que jamás haya existido.
  • la educación virtual y en línea se dirige hacia el aprendizaje en red
  • la jerga disciplinaria encapsulada está siendo sustituida por la capacidad de comunicar para inspirar a otros en todo el mundo. 
Edumorfosis en Twitter 2013
Hoy día, ser un conferenciante internacional, escribir un libro colaborativo (peer review) transnacional que instale conceptos disruptivos, interactuar con otros profesionales en las redes sociales o ser un reconocido activista de movimientos sociales, genera mayores cadenas de valor que las que se puede crear en una revista científica especializada -por la que hay que pagar-, o desde un aula de una universidad prestigiosa donde se trabaja de manera aislada con grupos de estudiantes.
 



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