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domingo, 30 de marzo de 2014

Desde los bordes...

Cuando comencé a laborar en el mundo académico en 1999, lo hice pensando en que entraría a la dimensión profesionalizada del desarrollo del conocimiento y la transformación socio-cultural. Entré al sistema con mucho orgullo siguiendo el mismo sendero y los mismos modelos de pensamiento de los grandes mentores que dejaron una huella en mi formación profesional. Estar dentro del sistema universitario me hacía sentir engrandecido por convertirme en un portador del conocimiento con acceso a recursos didácticos de primera, por el uso de herramientas instruccionales sofisticadas, por ser parte de proyectos educativos innovadores y por tener acceso a bases de datos especializadas que muy pocas personas podían manejar. Fungir como profesor me hacía sentir como un miembro de la sociecad intelectual que contribuía desde el aula a mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad. 

Estar dentro del sistema representaba un privilegio que muy pocas personas podían tener en su vida profesional. Solo tenía que cumplir con los estándares de acreditación, rendir a tiempo los informes, seguir los objetivos curriculares al pie de la letra, apoyar las actividades departamentales e institucoinales, cumplir cabalmente con las instrucciones de mis superiores y brindar una atención de primera a la comunidad universitaria. Mi gran sueño era alcanzar la permanencia en el sistema para asegurar mis horizontes de jubilación como los demás lo habían hecho en el pasado. 

Después de quince años laborando en diferentes sistemas educativos (DEPR, Sistema UPR y Sistema Universitario Privado) me he dado cuenta de que las cosas siguen estando en el mismo lugar donde las dejé. Puede que haya cambiado una que otra miscelánea estética, uno que otro personal docente o administrativo. Pero el sistema educativo per sé sigue operando bajo los mismos parámetros institucionales y socio-culturales, con la misma estructura jerárquico-piramidal, los mismos reglamentos y procedimientos (con muy pocas variantes), los mismos departamentos, la misma oferta académica con sus mismos currículos, las mismas estrategias metodológicas, la misma escasez de recursos, los mismos entornos de aprendizaje y las mismas estrategias de evaluación. Es decir, desde adentro todo sigue operando igual que antes... 

En el siguiente gráfico comparto mi experiencia vivida dentro y fuera del contexto educativo tradicional. Lo que aparece dentro del círculo representa el centro y lo que está fuera es la dimensión socio-tecno-pedagógica virtual



Estar afuera me ha permitido ver el mundo real desde múltiples perspectivas socio-culturales, empresariales, económicas, políticas, científicas, tecnológicas y pedagógicas. La universidad se ha quedado anclada en el anacronismo del siglo 20 que no le permite avanzar hacia nuevas formas del conocimiento conectado. En el exterior he desaprendido los viejos habitos pedagógicos y he comenzado a adoptar nuevas formas de hacer educación completamente diferente a lo establecido por décadas. Desde afuera me he dado cuenta que tengo el deber de actualizarme constantemente y de participar en diversidad de proyectos educativos transnacionales. El conocimiento de hoy será obsoleto mañana, puesto que en cada momento evoluciona, transforma, transfigura y transmuta. La dimensión virtual se ha convertido en mi trabajo de tiempo completo y la dimensión presencial es solo un trabajo de tiempo parcial. Adentro estoy sometido a tareas rutinarias, pero afuera mis tareas adquieren diversidad de valores. Lo que hago afuera está en constante movimiento. Lo que hago adentro, se queda ahí y muy pocos tienen idea de lo que soy capaz de hacer con diversidad de personas.
 

Mi PLN desde Vizify
Realmente, no se necesita construir un aula para aprender lo novedoso, lo que más nos apasiona. Mi aula está representada por la imagen de la izquerda donde aparece parte de las personas con quien aprendo lo que realmente me interesa. Ahora mi objetivo personal no está centrado únicamente en aprender contenidos, sino en ampliar mis capacidades de desaprendizaje y reaprendizaje para adaptarlos a lo que está por venir. Mi Red Personal de Aprendizaje (PLE) comparte contenidos abiertos, recursos digitales, herramientas emergentes, aplicaciones móviles y eventos tecno-educativos en tiempo real. Así es, mi sengundo trabajo es estar conectado para participar en diversidad de proyectos tecno-educativos. Desde los bordes sostengo interesantes conversaciones con diversas personalidades, me invitan a participar como expositor internacional y soy como cualquier otro aprendiz social al que le apasiona estar al tanto de los últimos avances de la era. El Aprendizaje Continuo de las redes se mueve mucho más rápido que la Educación Continua de las Universidades.

Mientras en el sistema educativo opera deficientemente con millonarios presupuestos dirigidos a mejorar la educación, en las redes se opera efectivamente con muy pocos fondos y personal para lograr el aprendizaje hiperconectado, el empoderamiento y la participación social. Cada participante pone su tecnología para el fortalecimiento de la red. Los educadores se reconocen por sus logros, no por sus títulos académicos obtenidos. De nada sirve distinguirlos como doctores, catedráticos o managers, sino que se reconocen por los proyectos tecno-educativos en los que están inmersos. En los bordes la construcción del futuro comienza desde ahora, pero en el centro están sujetos al calendario académico. La cosmovisión de futuro se desvanece porque la cultura universitaria se ha acostumbrado a planificar el día a día y no a construir los nuevos diseños de la arquitectura milenial. 


La universidad se ha dejado llevar por la mercantilización educativa dedicada a la venta de sueños y no a propicionar nuevos horizontes de oportunidades reales. Se preocupa más por cumplir con los estándares de acreditación que por la formación de profesionales capacitados para atender de cerca los problemas más apremiantes. Cuando esos funcionarios extrangeros llegan a inspeccionar las instalaciones y a evaluar los informes redactados, hay que tratarlos como si fueran dioses del olimpo. La universidad tiene que costear los pasajes aéreos y la estancia de los funcionarios en lujosos hoteles. Los informes se tienen que someter bajo las estrictas restricciones de los organismos acreditadores, descartando toda posibilidad de flexibilidad en la redacción de los mismos. Ese es el momento en que comienzan a verse los cambios cosméticos, pues lo que antes estaba abandonado, ahora se ve limpio y acabado de pintar. Lo que antes estaba averiado ahora hay que avanzar a repararlo para que la visita lo vea todo en perfectas condiciones. Así es que se acreditan gran parte de las instituciones educativas: clasificando con excelencia lo que verdaderamente ha estado en decadencia...

Ya no existe seguridad alguna dentro del sistema. El trabajo permanente está en vías de extinción. Ya no se vislumbra el retiro por edad o años de servicio en una institución universitaria. Ya no llama la atención ser parte del establishment que opera para tratar de sostener la oxidada estructura burocrática educativa. Los futuros profesionales no aspiran a hacer las mismas tareas durante 30 o 40 años laborales. Muchos quieren moverse de un lado hacia el otro participando en diferentes proyectos de aprendizaje.

La formalización del sistema educativo se ha convertido en un negocio lucrativo para los inversionistas que disfrutan de los grandes éxitos del fracaso social. Operan con millonarias partidas de dinero que se diluyen entre los altos salarios de los funcionarios gerenciales, mientras los educadores y estudiantes sufren los embates de la escasez de recursos y la decadencia de la infraestructura física y tecnológica. El objetivo de trabajar para sostener al sistema está desmotivando significativamente a muchos profesionales. Es tiempo e comenzar a refundar un organismo diferente basado en las caraterísticas que distinguen a la modernidad líquida del siglo 21. Desde afuera ya se están construyendo los nuevos cimientos para hacer una nueva educación articulada a la altura de los tiempos. Ya no solo se habla del siglo 21, sino que en algunos países se están preparando para la Educación del Siglo 22.

Ya no es confiable la estructura del sistema que tanto alardea de sus procedimientos y canales para cumplir con sus obligaciones sociales, académicas y administrativas. Hemos visto con nuestros propios ojos cómo algunos compañeros (docentes y no docentes) tienen que pasar por los rigurosos procedimientos para cumplir con las condiciones de ascenso creadas por la institución. Más sin embargo, unos pocos privilegiados llegan de paracaidas saltando méritos y con beneficios que a otros les ha tomado largos años para alcanzar. La igualdad resulta ser más para unos y menos para otros. Y eso deja mucho qué decir de una institución educativa que presume su acostumbrado estribillo de excelencia. 


Los que laboran desde afuera no compiten por posiciones jerárquicas, porque ellos realizan sus actividades a partir de roles evolutivos. Su finalidad es la de alcanzar la excelencia personalizada desde la diversidad de proyectos que fortalezcan las relaciones entre las personas. De lo que se trata es se superar las deficiencias personales de cada participante. En los bordes se trabaja para incluir a más personas y no para excluirlas o segregarlas. Desde afuera las personas se mueven a su propio ritmo sin someterse a turnos fijos de trabajo. Cada cual se menciona por su nombre (o avatar) y no por sus títulos académicos. Lo que más cuenta es lo que se es capaz de hacer con lo que se sabe y no con lo que se posee. Todos miran el aprendizaje de las personas como un camino a recorrer y no como un fin para complacer a los organismos acreditadores. Desde afuera no se necesitan personas con títulos ni cargos gerenciales que vengan a administrar, dirigir, supervisar o coordinar las actividades tecno-educativas. Se necesitan voluntarios apasionados dispuestos a trabajar con grandes desafíos de la diversidad. Todos los integrantes ya saben el trabajo que tienen que hacer de manera independiente. No necesitan un superior que esté detrás dictando órdenes a quienes saben lo que tienen que hacer. Un líder que cobra un jugozo salario por firmar documentos, pedir informes mensuales, delegar instrucciones y autorizar cada trámite realizado por sus subordinados. Líderes de afuera influyen a otros para formar parte de proyectos, movimientos o causas. Las personas los siguen por sus propias motivaciones personales. Son los que promueven el trabajo colaborativo individual que forma parte de toda la red.


Liderar la educación es completamente diferente. Se basa en tener la capacidad para gestionar actividades, influenciar a otros y promover el funcionamiento de las cosas. Los educadores deben concienciarse de que esta vocación no es para convertirlos en los Bill Gates de la Pedagogía. Todos son profesionales en  iguales condiciones formando parte de una extensa red de colaboradores comprometidos con el crecimiento y desarrollo de las personas que genuinamente desean aprender. En el sistema las plataformas de gestión de aprendizajes (LMS), los programas de ofimática y el correo electrónico se imponen como los recursos tecnológicos institucionalizados, pero en los bordes los educadores se apropian mayormente de la abundancia de recursos, herramientas y apicaciones que permiten aumentar los niveles de productividad cognitiva y extender las capacidades comunicativas de todos sus miembros. Las líneas que separan a los que aprenden de los que enseñan están desdibujadas, porque la filosofía está basada en que se aprende más trabajando y se trabaja mejor aprendiendo (Learning is Work). 

En el aula se realizan investigaciones, proyectos y experiencias de aprendizaje significativas. Pero gran parte de esos proyectos se califican y terminan en el bote de la basura sin trascender las cuatro paredes del aula. El proceso de evaluación termina con la calificación final. Los avances en conocimiento y hallazgos encontrados que pueden servir de utilidad a la sociedad se quedan enclaustrados en una polvorienta oficina en espera de que pase la fecha para la reclamación de notas. 

En los bordes la cosa es diferente. Los proyectos son compartidos con la comunidad educativa global. Los aprendizajes recorren confines jamás imaginados al promover sus proyectos digitales. Los estudiantes se sienten parte importante de la sociedad al ser reconocidos por sus avences, progresos y superación de sus limitaciones personales. Sus trabajos son exhibidos en Facebook, Twitter, Google +, LinkedIn, Slideshare, YouTube y otras plataformas. Eso es precisamente lo que la univerdidad tiene que hacer con los proyectos de sus estudiantes. No se puede justificar inversión tecnológica alguna si no se exhibe lo que los estudiantes son capaces de hacer con los recursos tecnológicos para crear redes de aprendizaje social.

La ciudadanía digital, el gráfico social, la conciencia ciudadana global, los derechos de autor, la netiqueta y los diversos alfabetismos son practicados de manera natural en las diferentes actividades. No es necesario producir documentos estandarizados, normáticos o reglamentarios para que los miembros de la comunidad se adapten al organismo en red. Tampoco lo es crear cursos dirigidos por educadores para aprender a ser profesionales digitales. 

Las maneras en que se realizan los proyectos son más flexibles y no tienen por qué ser tan formalizados o estructurados. Los participantes tienen la libertad de entrar y salir cuando deseen. No tienen por qué atarse a una comunidad en específico. Pueden formar parte de diferentes redes de práctica en distintos momentos. En muchas ocasiones se continúa conversando y compartirendo recursos de aprendizaje auque haya terminado el evento. Cosa que no pasa en el aula cuando se finaliza el ciclo académico. Todo proyecto, discusión o vínculo social queda completamente desconectado.



En  los bordes se generan discusiones interesantes de manera evolutiva. Cualquiera puede participar para exponer puntos de vista, recursos de conocimiento distruibuido, experiencias e ideas innovadoras. No hay currículos a seguir, no hay plataformas impuestas, no hay escasez de recursos. Lo que hay es una plétora de tecnologías convergentes que permiten generar nodos de conocimiento en diferentes formatos de representación. 

En las afueras se da el fenómeno de contar con una familia extendida. Son los primeros buenos días que se reciben en el móvil, tableta o computadora de escritorio. Están en todas partes y a cualquier hora. Son los profesionales que constantemente comparten sus redes de conocimiento sin esperar nada a cambio. Con ellos se aprende diversidad de cosas nuevas todos los días. El móvil tiene la capaciadad de emitir constantes avisos cada vez que uno de ellos publica algo en las redes. Los tonos se convierten en distintivos para reconocer de qué aplicación se comunican. De este estamos coectados con ellos en cualquier momento, en cualquier lugar y desde cualquier dispositivo.

Ciertamente, los mejores proyectos disruptivos se dan fuera de los centros. Otros organismos privados se aprovechan efectivamente de las limitaciones del sistema universitario para desarrollar programas innovadores de capacitación profesional. Jornadas, residenciales, congresos, cumbres, conferencias y talleres prácticos son la orden del día. Los que están afuera saben que el target donde hay mayor demanda son los profesionales aspirando a grados, post-grados,  empleados desplazados que necesitan readiestrarse, y profesionales que necesitan re-certificarse en sus áreas de especialidad. Los estudiantes provenientes de escuela superior ya no representan el único centro de atención de los institutos de educación superior. 

El sistema universitario se pierde la magnífica oportunidad de generar ingresos con la infraestructura tecnológica y capital intelectual disponible. Dichos programas aliviarían significativamente su deteriorada economía. Pero como su personal docente y administrativo no quiere salir de su burbuja de comodidad, tendrán que sobrevivir como puedan en medio del colapso del sistema.
Ellos seguirán hollados en las mismas prácticas de enseñanza con algunos aires propios de nuestro tiempos sin tener grandes efectos. La universidad tiene que aprender a generar sus propios ingresos y dejar de depender de los grants federales y los recaudos del gobierno central para convertirse en una sistema verdaderamente autónomo. Mientras siga operando como una entidad dependiente, seguirá sometida a las determinaciones del gobierno y los organismos externos que otorgan ayudas económicas.

Hay que estar adentro para ver cada cosa que se da en un entorno educativo dedicado a formar futuros profesionales. Resulta desconcertante ver cómo el sistema para el que uno labora con tanto esmero se va desmantelando en pedazos. Mientras tanto, otros cimientos se están edificando con vías de cumplir con las necesidades, intereses y preferencias de una nueva sociedad. Los de afuera lo están logrando. Solo hay que salir del centro para apreciar lo que muchos otros están configurando en la dimensión digital. Proyectos multi-latitudinales se están destilando y solo los que den el salto de adentro hacia afuera podrán beneficiarse de una riqueza que trasciende todo el centro económico, jerárquico y burocrático del sistema de poder.

Este no es el momento de conducir investigaciones para analizar cuál es el impacto de la tecnología en el contexto educativo. Es momento de diseñar proyectos educativos disruptivos dirigidos a deslocaliar el aprendizaje de las sociedades
. Y por lo visto, los que participan en los bordes son quienes están sacando provecho de la educación del siglo 21. Desde adentro el futuro del aprendizaje está anclado en el pasado. Desde afuera se descoloniza el saber y se reinventa el poder de las personas que quieren aprender de manera distribuida. Se conforma una nueva ecología de saberes expandiendo el conocimiento sobre nuevas líneas globales...

Tú decides dónde quieres hacer más por la educación del nuevo milenio, en el centro o en los bordes...


sábado, 29 de marzo de 2014

Showcase de Tecnologías de Aprendizaje UPRA

Afiche oficial: #showcaseUPRA
En febrero tuvimos @Ileana_Harrison y yo la ilusión de organizar un evento disruptivo en la universidad en donde laboramos (UPRA). Así que de inmediato comenzamos a configurar las actividades y a solicitar los servicios institucionales necesarios para concretarlo. Pensamos que en vez de invitar a profesionales o educadores reconocidos, podíamos utilizar el talento de nuestro recurso interno: Los estudiantes. Los seleccionamos a ellos porque en muchas ocasiones realizan proyectos de gran aportación social que a veces terminan en el bote de la basura una vez han sido calificados por sus profesores. Sus esfuerzos, dedicación, creatividad y sus hallazgos no son reconocidos en ninguna actividad que evidencie sus avances, progresos y la superación de sus limitaciones personales. 

De modo que comenzamos a consultarlo con  profesores de diferentes departamentos (Dra. María Flores Collazo) para que nos recomendaran los proyectos digitales destacados de sus estudiantes. La aceptación fue positiva desde el primer momento. También se fueron uniendo los estudiantes de Tutoría y Mentoría CDATA UPRA que aceptaron el gran reto de diseñar nuevos resursos digitales complementarios para mejorar la calidad de los servicios que ofrecen a la comunidad.

El Showcase de Tecnologías de Aprendizaje es una exhibición de los proyectos digitales de los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA). Los mismos fueron realizados en diferentes servicios web freemium y aplicaciones móviles. El evento consistirá en que cada estudiante presentará su proyecto y explicará de cinco a ocho minutos el funcionamiento de la herramienta tecnológica utilizada como recurso de aprendizaje. Cerca de quince estudiantes presentarán diferentes tecnologías digitales que pueden propiciar nuevas oporunidades de aprendizaje hiperconectado. Las actividades comenzarán a las 10:00 am hasta las 12:00 pm. La entrada es gratuita para todas las personas interesadas en compartir con nosotros.

Estudiantes ensayando en CDATA
El pasado viernes realizamos el ensayo general de la exhibición con los estudiantes participantes. El nerviosismo era evidente en cada uno de ellos, pero la práctica sirvió como un bálsamo para despejar toda duda sobre su desempeño personal. El encuentro resultó ser fructífero para todos, ya que se explicaron los detalles del proyecto. Lo que algunos no se imaginan es la trascencencia que este evento tecno-educativo tendrá a nivel presencial y digital.

Lo que iba a ser un evento exclusivo para un grupo de personas se fue convirtiendo en un proyecto de mayor envergadura. Poco a poco se fueron uniendo más personas para apoyar el proyecto. La estudiante Viviana Tirado (COMU) será la periodista digital que cubrirá el evento, con miras a ser publicado en Diálogo Digital. La estudiante del Depto. Educación Elemental, Natja K. Nieves, se ofreció para coordinar el diseño de las camisetas oficiales. El estudiante Oscar Marrero (Administrador de Tu Música PR) realizará los esfuerzos posibles para transmitirlo en vivo por streaming. Varios profesores han confirmado su asistencia y han invitado a sus estudiantes asistir al evento para conocer lo que se puede hacer a través de la tecnología. Educadores de otras instituciones han mostrado interés en asistir al evento. ¡Esperamos que puedan hacer los arreglos pertinentes para compartir con nosotros!

El proyecto busca vincular al UPRA con la comunidad global de profesionales dispera en diferentes partes de iberoamérica. Es nuestro interés demostrar que nuestros estudiantes no solo utilizan la tecnología para bajar vídeos de Youtube, textear por WhatsApp o socializar a través de Facebook. Queremos fomentar una cultura tecnológica académica abierta en donde todos tomamos conciencia sobre la importancia de generar una Ciudadanía Digital. La tecnología puede ser utilizada como herramienta blanda para aumentar los niveles de productividad, extender las capacidades comunicativas y aprender de maneras hiperconectadas. Los estudiantes aprenderán más trabajando y trabajarán mejor aprendiendo. Hacia esta dimensión es a a que se mueve la Educación del Siglo 21. Qué mejor manera de justificar la inversión tecnológica en la universidad presentando los proyectos de aprendizaje de nuestros estudiantes. Necesitamos resaltar sus logros en actividades glocales que pongan a nuestra universidad en el mapa global.

El hashtag oficial del evento es #showcaseUPRA y esperamos recibir el respaldo de nuestros colaboradores internacionales que a diario se conectan en las redes cognitivas. Porque no solo se trata de tender nuevos puentes, sino de escribir conjuntamente nuevas historias....

Realizar este proyecto no nos ha costado un solo centavo.  Realmente, no contamos con presupuesto alguno. Tampoco hizo falta constituir un comité timón para coordinarlo en tan solo un mes. Solo bastó con encantar a los profesores y estudiantes para convertir nuestro sueño en un proyecto real. Ileana y yo estamos sumamente agradecidos por el apoyo de los estudiantes, profesores, compañeros de la administración y colegas de las redes globales que nos han apoyado en la difusión del #showcaseUPRA. De seguro, este evento tecno-educativo sentará las bases para la realización de futuros proyectos vinculando a otros centros educativos, organizaciones y sectores sociales que creen en que otra educación es posible...


Reseñas del Evento

Con fuerza el movimiento tecnológico-educativo en la UPR Arecibo  

Showcase de Tecnologías de Aprendizaje UPRA

 





viernes, 14 de febrero de 2014

La nueva universidad...

Foto: www.boriken365.com
La universidad del milenio no es aquella que celebra su centenario de excelencia educativa llevando como emblema principal sus desgastadas estructuras arquitectónicas. Una fascinante fachada edificada sobre cimientos de acero y hormigón desde donde se levantan inconmesurables cantidades de ladrillos/bloques colocados unos encima de otros hasta llegar a la altura planificada por su diseñador original. Un lugar en el que se anexan otras largas filas de edificios clasificados por departamentos académicos, y que a la misma vez se subdividen en oficinas, aulas, laboratorios, auditorios o anfiteatros. 

La universidad que conocemos ya no es la misma institución que operaba bajo exitosos modelos piramidales. A lo largo de los tiempos, sus decisiones administrativas acomodativas han pesaso más que las necesidades educativas reales de la comunidad. Por eso siempre se ha visto que en cada época siempre ha atravesado por diversidad de crisis. A través de las generaciones se ha convertido en un centro de adiestramiento profesional sometida a rigurosos estándares desarrollados por diferentes organismos acreditadores y entidades reguladoras del estado. Una larga fila de aulas encajonadas en filas como si fuesen vagones de un tren por donde deberán pasar los estudiantes de estación a estación hasta llegar a sus destinos planificados. Un ambiente de aprendizaje controlado por el profesor experto, en donde los estudiantes detienen su pensamiento crítico y reflexivo cuando el proceso se convierte en una dictadura mental llena de reglamentos, procedimientos, normas, restricciones y obligaciones calendarizadas. Una experiencia de aprendizaje basada en la constante memorización de hechos y en la repetición mecanizada de reglas o patrones mentales lineales. Con una metodología instruccional (con limitadas y escasas variantes) y una única estrategia de evaluación de aprendizajes. La fatídica consecuencia de nuestro sistema es que desde la inmersión en el sistema universitario los estudiantes marcan la impronta negativa de que su aprendizaje se premia con una calificación final. Siguiendo finalmente como un destino el buscar diplomas o certificaciones y no caminnar por los senderos del aprendizaje para toda la vida.

Al culmimar la experiencia académica, llega el evento protocolar de recibir el diploma de graduación. En dicho escenario se entrega un pergamino simbólico que certifica el cumplimiento cabal de todos los requisitos institucionales y que se es portador del conocimiento necesario para formar parte de la clase media trabajadora. De ahí en adelante es que se inicia el recorrido hacia la 'exitosa' integración socio-laboral. La universidad se ha encargado de formar estudiantes para escalar los escasos huecos que quedan en la deteriorada pirámide burocrática, consciente de la debacle por la que atraviera el sistema industrializado del que forman parte. Por consiguiente, nuestros jóvenes saldrán a las calles en medio de una empobrecida economía de trabajos volátiles (subempleados en muchos casos) en la que el desempleo sobrevolará en sus vidas por frecuentes periodos de tiempo... 

No obstante, las cosas han cambiado vertiginosamente desde que inició la segunda década del siglo 21. La universidad que conocemos ya no puede sostener su anquilosada estructura industrializada. Esta se mantiene como una construcción rígida en extrema lentitud de movimiento con respecto al avance del mundo exterior. Una plataforma prácticamente inaccesible a las apiraciones de la sociedad contemporánea. Con una jerarquía burocrática que ralentiza el servicio a la comunidad y el desarrollo de programas académicos articulados a la altura de los tiempos. Una comunidad de profesionales adiestrados para consumir los contenidos del sistema y no para aprender a gestionar los nuevos conocimientos. Muchas de las tareas intelectuales rutinarias que ejecutan los administradores y docentes están desapareciendo del panorama profesional. Los enormes edificios universitarios con oficinas repletas de empleados rellenando formularios son cada vez más un vestigio del pasado. 
"El poder de las redes sociales, como lo fue la electricidad en el pasado, cambiará inevitablemente el modelo de negocios existente. Los líderes necesitan entender la importancia de la nueva arquitectura organizacional. El trabajo inteligente en los ambientes laborales del futuro comienzan a organizar el abrazo a las redes, manejando la complejidad y construyendo confianzas. La empresa conectada del siglo 21 es un nuevo mundo de trabajo y aprendizaje. El trabajo está cambiando así como el aprendizaje social deberá cambiar también" (Harold  Jarche, 2014).
Esto me lleva a reflexionar sobre el sendero de la Universidad del nuevo milenio. Lo cierto es que el sueño de todo profesional era llegar a la universidad a impartir cursos en las aulas. Ser profesor era símbolo de grandeza intelectual y de poder dentro de la estructura social. Pero hoy día las cosas han cambiado, porque el poder del educador ya no reside en lo que se dicta en sus sesiones magistrales, sino en los proyectos que son capaces de accionar conjuntamente con sus estudiantes y colegas profesionales. Los designios de la Universidad del Siglo 20 han comenzado a desvenecerse. Ahora le damos la bienvenida a la nueva universidad: Un entorno abierto que congrega a sujetos que quieren aprender, no un lugar para administrar la enseñanza de los objetos...


  1. Universidad: Se habla de una universidad líquda que desvanecerá sus propios muros tradicionalistas. La era de la incrustación del centro de enseñanza ha llegado a su conclusión, por lo que comenzará a desterritorializarse de sus sólidas estructuras. La apropiación del territorio ha pasado de ser un recurso indispensable del control del conocimiento a ser un lastre, debido a sus efectos adversos sobre los agentes dominadores. La nueva universidad no le temerá estar en diferentes partes: Twitter, Facebook, Google+, LinkedIn, YouTube, SecondLife y otros espacios en conexión con las personas que quieren aprender. Ahora se habla de un centro de apertura social y de libre acceso que laborará 24/7 en las redes. Su computación estará basada en la nube. Una institución basada en estántares libres y abiertos a la diversidad de capacidades de aprendizaje. Un centro que le abrirá las puertas a la libertad geográfica donde las personas dispersas en diferentes partes constituirán los nuevos ecosistemas de aprendizaje.

    La nueva universidad
    estará basada en un nuevo paradigma: la universidad creativa. Mientras que la universidad tradicional va en búsqueda de conocimientos ideados por otros en tiempos pasados, la universidad creativa será capaz de generar en cualquier momento todo aquello que aún no existe.
    Una universidad verdaderamente universal es generativa en todas sus dimensiones, ya que operaría bajo diferentes capas de admistración, integración socio-cultural, investigación, desarrollo científico y tecnológico en constante evolución.
    Los estudiantes matriculados seguirían recibiendo una gran cantidad de servicios y oportunidades de educación como un beneficio permanente. Los aprendices nunca serían exalumnos de la institución. A pesar de que hubieran recibido un título académico, los estudiantes todavía asistirían a clases -con el fin de recibir certificados, micro-credenciales u otras habilidades de recapacitación de empleo- o recibir asesoramiento profesional y coaching ejecutivo. Siguiendo los planteamientos de Zygmunt Bauman, la universidad líquida podría caracterizarse por el fin de la universidad sólida, estable y repetitiva. Esta universidad será remplazada por una líquida, flexible, voluble en la que los modelos y estructuras sociales ya no perdurarán lo suficiente como para enraizarse y gobernar las identidades de los miembros de la comunidad. Se renunciará a la memoria como condición de un tiempo post histórico. La universidad líquida estaría dominada por una inestabilidad asociada a la desaparición de los referentes a los que anclamos nuestras certezas...


  2. Programas académicos: No deben consistir en la  acumulación de créditos, ni tampoco en el tiempo en que el aprendiz deberá estar en el programa. Este terminará efectivamente una serie de tareas bien definidas cuando demuestre que en realidad puede hacer algo que lo lleve a la ejecución de proyectos en diferentes escalas. Los programas académicos deberían centrarse más en la gestión de proyectos innovadores, operando más sobre la excelencia personalizada para aumentar la participación activa de los aprendices en la construcción de sus propias redes sinápticas, sociales y artificiales. Los aprendices serán admitidos por sus capacidades de aprendizaje y no por su edad cronológica. Los nuevos programas serán transgeneracionales y transculturales, dejando atrás la clasificación de los aprendices por niveles lineales. Personas de todas las edades se congregarán en entornos caóticos, difusos e inciertos que atraigan la atención de los aprendices. El tiempo en el que los estudiantes se tenían que adaptar a los programas académicos ha llegado a su fin. Las nuevas ofertas académicas deberán articularse a la diversidad de estilos de aprendizaje, preferencias, intereses y necesidades de los aprendices. Los programas académicos estarán enfocándose mayormente en el constante movimiento de las personas y no tanto en convertirlos en ratones de biblioteca adiestrados para rellenar formularios en sus futuros espacios de trabajo. Las insignias (badges) formarán la nueva representación iconográfica del reconocimiento, acreditación de aprendizajes y culminación de proyectos en escenarios de la vida real. Los mejores programas irán en búsqueda de los mejores talentos creativos para su fortalecimiento socio-tecnico-pedagócico, incorporando estándares abiertos que permitan la inclusión de todas las personas que deseen aprender cosas nuevas...  


  3. Educadores: Serán los profesionales disruptivos del milenio preparados para salir a la calle a buscar clientes de aprendizaje; no jefes burocráticos. Se convertirán en portafolios de vida que demostrarán su autonomía de critreios y la praxis de una libre conciencia reflexiva. Estos no irán tras ofertas laborales de tiempo completo, sino en proyectos evolutivos vinculados con diferentes organismos socio-técnico-pedagógicos. Manejarán sus carreras con sus propias manos y pondrán el conocimiento a trabajar para beneficiar a todo el colectivo. Utilizarán efectivamente las herramientas tecnológicas de código abierto, recursos web freemium, computación en nube, aplicaciones móviles, realidad aumentada e inteligencia artificial. Manejarán diversos dispositivos tecnológicos para aumentar sus niveles de productividad y extender sus capacidades comunicativas en tiempo real. Estarán habilitados para trabajar con múltiples pantallas al mismo tiempo. Serán profesionales autosuficientes capaces de diseñar sus propios recursos de aprendizaje personalizados (DRAP). Convertirán sus oficinas aisladas en cubículos extendidos en donde colaborarán de manera remota en diferentes proyectos con estudiantes y otros profesionales. Serán educadores adaptables, resistentes a la nueva era multidimensional, perseverantes e independientes. Trabajarán de manera auto-organizada formando parte de comunidades de práctica o en las organizaciones tecno-educativas emergentes. Estarán dispersos en diferentes lugares configurando la arquitectura de sus futuros. Ya no trabajarán para una sola institución educativa. Su compromiso recaerá mayormente en la culminación exitosa de los proyectos en los que participan. Estarán habilidados para actuar en medio de la presencialidad y la virtualidad. Sus comocimientos, ideas y experiencias recorrerán confines jamás imaginados manteniéndose vivos en el tiempo. Pronto dejarán de ser parte de la rigidez tradicionalista, mentalidad estrecha, pavor a lo nuevo, estatismo y conformismo pedagógico. Se habla de un vínculo sólido con los estudiantes como generadores de nuevos conocimientos y no como meros consumidores de contenidos elaborados por los otros. Además de guiar a los estudiantes subgraduados en el desarrollo de sus proyectos de investigación, los profesores serían evaluados y promovidos en función de sus innovaciones:  una idea patentable, un nuevo producto de utilidad, una obra de arte, un nuevo procedimiento, una nueva línea de investigación, una nueva manera de ver un problema o un negocio emergente. Ahora se trata de diseñar ambientes de aprendizaje en los que ellos mismos disfrutan, participan y aprenden. Se convertirán en aprendices sociales que mejorarán sus prácticas en proyectos de transformación en los que dedicarán tiempos y espacios apropiados para actuar como alumnos latitudinales. Sus cursos relacionarán los contenidos con el mundo real de forma práctica con el fin de hacer conexiones locales y globales. Dinamizarán la construcción activa del conocimiento y sus potenciales motivadores a través del manejo de conflictos en distintos niveles de inquirir, desafiar, aceptar riesgos, influenciar y generar pensamientos laterales. Los mejores educadores ya no son lo que alcanzan los más altos títulos académicos ni rangos jerárquicas dentro del sistema, sino los que tengan la capacidad de diseñar los mejores proyectos de aprendizaje para congregar a las personas que desean aprender. Dictar órdenes y controlar el ambiente instruccional ya no formará parte del quehacer del líder educativo.



  4. Estudiantes: Actuarán como nómadas del conocimiento capaces de aplicar sus ideas y experiencias en diversos contextos socio-culturales. Serán participantes horizontales en las redes de aprendizaje orgánicas. Emprenderán nuevas organizaciones empresariales, culturas y sociedades red. Manejarán  las tecnologías convergentes para resolver la complejidad de las situaciones trascendiendo las limitaciones físicas, geográficas y temporales. Estarán abiertos a compartir lo que saben hacer y lucharán por el acceso abierto a la información, el conocimiento y la experiencia de los demás. Desarrollarán hábitos de diseño de pensamientos para aprender continuamente adoptando nuevas prácticas. Participarán activamente en organizaciones no jerárquicas sin temor a fracasar. Estarán dispersos en la presencialidad y la virtualidad  aprendiendo diferentes actividades del trabajo real. Aprenderán en cualquier lugar, a cualquier hora, con cualquier persona y desde cualquier dispositivo que los conecte a sus redes cognitivas personailzadas. Aprovecharán efectivamente las fallas detectadas para reflexionar sobre sus bases y gestionar nuevas formas de superar sus propias dificultades. Con el fin de alcanzar una nueva insignia, los estudiantes tendrían que construir cosas (narrativas digitales, planes de negocios, nuevos dispositivos, aplicaciones móviles, nuevos espacios de aprendizaje, sistemas redárquicos u otras formas de manejo de conflictos). Los estudiantes del nuevo milenio estarán preparados para el aprendizaje en el entorno del trabajo (Learning at Work) donde los escenarios de aprendizaje pasarán de las aulas a otros lugares, incluso a lugares no reglados, no normatizados, quizá más caóticos, pero más abiertos, flexibles y adaptables a la personalización educativa. Donde las TIC se pueden emplear sin miedos ni reticencias (Juan Domingo Farnós, 2014).


  5. Personal administrativo: Aprenderán a trabajar en espacios nido (CoWorking) en donde se contrastarán las tareas laborales con otras actividades profesionales. Sus entornos laborales tendrán la capacidad de acoger eventos, espacios de reunión, lugares abiertos de esparcimiento y acogedores e illuminados ambientes de trabajo. Se habla de profesionales holocráticos sin jefes, capaces de ofrecer servicios en todas las áreas que compone el organismo educativo. Se basa en la autonomía del trabajador y su corresponsabilidad al trabajar más por objetivos que por horarios fijos. Trabajarán para una universidad horizontal en las que no hay posiciones jerarquías (presidentes, rectores, catedráticos, decanos, senadores académicos, directores, supervisores, coordinadores, auxiliares, asesores). Mas bien se trata de profesionales integrales capaces de servir a la comunidad en los diferentes trámites de admisión, consejería, ayudas económicas y registraduría. Se congregarán en espacios de trabajo abiertos y dinámicos donde todos laboran en las diferentes partes del proceso que deseen. La toma de decisioes y la autoridad quedará distribuida a través de una holarquía fractal de sistemas auto-organizados.No cabe duca que los funcionarios especializados que ya conocemos dejarán de ser útiles en la nueva universidad.
Esta no es la universidad que yo quiero o supongo que será; es la universidad que ha comenzado a erigir la nueva sociedad. Aunque sea de libre acceso, se encontrará al mismo tiempo oculta en la nube. No tendrá un nombre de gran trascendencia o estará en campus localizable en Google Maps, sino una simple URL que te mostrará los diferentes horizontes de posibilidades a seguir. Se trata de un centro difuso, un recinto flotante en constante expansión. Un nodo vinculado a personas, grupos, comunidades, sociedades y organismos glocales. Un nuevo espacio socio-tecno-pedagógico en el que los funcionarios de estructuras tradicionalistas no sabrán y no podrán regular o controlar...

Lecturas complementarias:

jueves, 13 de febrero de 2014

Micro-jornada de Recursos de Aprendizaje


La Red de Educadores Puertorriqueños (EducaPR), AULA 2.0 y Cambridge College invitan a la comunidad educativa a participar en la Micro-jornada de Recursos de Aprendizaje. Este evento virtual se llevará a cabo el martes 25 y miércoles 26 de febrero de 2014 en la plataforma de conferencias virtuales
Saberes 2.0
auspiciada por la red educativa AULA 2.0.


La micro-jornada contará con la participación de los siguientes expositores:

Prof Antonio Delgado

Tema: Modelo DRAP- Diseño de Recursos de Aprendizaje Personalizados

Día: martes, 25 de febrero
Hora: 9:00 - 11:00 pm (Caribe / GMT -4:00)

Enlace: http://alturl.com/d64k5
Descripción: El objetivo de esta propuesta es promover el que la comunidad docente se deshaga de los obsoletos modelos mentales que se siguen practicando en las aulas. Los educadores del siglo 21 deberían desarrollar nuevas actitudes, no solo basadas en metodologías instruccionales, sino en la transformación de todo aquello en donde la innovación ya no puede llegar, donde su función tradicional resulta insuficiente para propiciar nuevas posibilidades de aprendizaje. El DRAP sugiere que cada educador diseñe su propio recurso de aprendizaje basado en las características, necesidades, intereses y preferencias de los aprendices. Esta actitud se basa en las prácticas tecno-sociales de la era en donde se fomentan nuevas culturas de aprendizaje.

Los modelos de Diseño Instruccional (DI) del siglo 20 son interesantes referentes para entender cómo
mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Pero, los límites de los modelos vigentes de DI deberían convertirse en las bases para sentar el desarrollo de nuevos recursos de aprendizaje personalizados. Por tanto, somos nosotros los educadores quienes deberíamos tomar la iniciativa de construir ecosistemas de aprendizaje con el fin de expandir nuevos horizontes de posibilidades. El rol de transmitir conocimiento basado en contenidos ya resulta ser insuficiente en el aprendizaje del siglo 21. Ahora se habla de aprendizaje basado en competencias. Dichas competencias solo pueden ser afianzadas desde la interacción social, ejecución de proyectos, solución de problemas, manejo de conflictos, manejo de conflictos creación de nuevos productos de utilidad, pronóstico de fenómenos emergentes, participación activa en situaciones reales y aprendizaje basado en el trabajo. El educador del siglo 21 debe prepararse para: crear, diseñar, emprender, dinamizar, moderar, facilitar y generar nuevas posibilidades. La pedagogía de la obediencia a la que hemos estado subordinados durante décadas se está transformando a nivel social por la pedagogía del pensamiento.

Reseña
: Diseñador Instruccional, Tecnólogo Educativo, Diseñador de Ecología de Aprendizajes, Universidad de Puerto Rico en Arecibo. Aministrador de plataformas LMS (MOODLE, BlackBoard, Edu 2.0). EduBlogger, EduTwitter, WebCaster, Recurso de capacitación tecno-pedagógica, Educador 3.0, Aprendiz Social y Conferencista Internacional.


Prof Jeanette Delgado

Tema: Digital StoryTelling (Cuentos colaborativos)
Día: miércoles, 26 de febrero
Hora: 9:00 - 11:00 pm (Caribe / GMT -4:00)

Enlace: http://alturl.com/d64k5 
Descripción: Presentación de Una historia en diferentes formatos. Un proyecto colaborativo que participará en el Foro Global de Microsoft en Barcelona (marzo 2014) Fomentar el trabajo en equipo, la creación de cuentos y la edición de imágenes. Se presentará herramientas en la Web que permiten la creación de cuentos entre ellos StoryBird.

Reseña: Maestra de la Escuela Especializada en Tecnología Gerardo Sellés Solá. Fundadora  y Conferenciante de la Red EducaPR. Ganadora de dos premios en la competencia de Docentes Innovadores de Microsoft. Certificación de Maestra de Historia, Maestra Bibliotecaria, Maestra Recurso de Computadora.  Maestrías en Educación Pre-Escolar y Computación Educativa. Estudiante Doctoral (PhD Educational Technology).  

 
NOTA: Debido a la gran acogida de la comunidad educativa, las inscripciones para recibir el certificado de horas contacto otorgadas por
Cambridge College, han sido cerradas hasta nuevo aviso. Aún así, el acceso a la sala virtual de Saberes 2.0 estará abierta a la comunidad educativa global durante los dos días. Estamos sumamente contentos con el apoyo recibibo en este evento tecno-educativo. 

Para el taller del miércoles nos gustaría poner en práctica lo aprendido así que les pedimos que realice y complete las siguientes actividades:
  1. Crear una cuenta en Pil Network – Se les enviará a su email el enlace para la inscripción- tendremos un sorteo de una tarjeta de Amazon de 25 dólares entre los que compartan su perfil de Pil Network con nosotros vía email (Jeanette_delgado@hotmail.com) 
  2. En la creación de cuentos con ppt, le quitaremos el background a un dibujo. Nos gustaría que ustedes realicen la actividad durante el taller y compartan el mensaje. El dibujo no debe ser en lápiz, debe ser con un sharpie o marcador. Usted prepara el dibujo, le saca una foto y lo pasa a su computadora. (Les comparto un dibujo realizado por uno de mis estudiantes de 8vo grado). Estaremos realizando la demostración durante el taller. (Tendremos otro sorteo de 25 dólares en una tarjeta de Amazon con los participantes que envíen sus caricaturas con un mensaje sobre ¿Cómo la tecnología transforma la educación? o ¿Cómo la tecnología aumenta el aprendizaje?) 
  3. Crear una cuenta en https://storybird.com


Para acceder a la sala virtual de Saberes 2.0 se requiere el plugin de JAVA instalado en su computador. Las nuevas computadoras MacOs X ya pueden bajar la actualización del mismo

¡Gracias por su apoyo!

viernes, 20 de diciembre de 2013

Siguiendo nuevas vías...

Es difícil hacer algo por primera vez, sobre todo si se trata de un nuevo enfoque paradigmático, utilizar una nuevo recurso tecnológico o iniciar una nueva resolución para hacer algo diferente en nuestras vidas. En muchos de los casos, los vestigios polvorientos opacan nuestro horizonte de posibilidades empujándonos a hacer los mismos recorridos que se hacían en el pasado. Por desgracia, si ese pasado fue o no exitoso, sigue siendo eso, una masa polvorienta del recuerdo que nos hace anclarnos en el tiempo del pasado.  

Los trenes utilizan pistas para trasladarse eficientemente de un destino hacia el otro. Cuando viajamos por donde el tren está destinado a pasar, todo parece ser fabuloso. Pero cuando las vías se dirigen hacia destinos diferentes, entramos en estado de pánico por la incertidumbre que genera el bajarse a una estación totalmente desconocida. Lo mismo ocurre con los sistemas educativos que tenemos; prefieren seguir circulando sobre las mismas rieles oxidadas, para llegar a los mismos destinos y en el miso periodo de recorrido. La ruta programada no da espacio para hacer paradas en los lugares que nos llaman la atención, pues se altera el itinerario de viaje del resto de los pasajeros. La distracción está prohibida en el recorrido a seguir. 
 
Los sistemas industrializados manejan sus trenes en horarios ritualistas, tal y como ocurre en las universidades de excelencia académica. Los estudiantes hacen turno en las mismas estaciones, a la misma hora cada mañana y en los mismos compartimientos para cumplir con sus programas predecibles, sintiéndose cómodos escabulléndose en sus asientos regulares donde apagan sus cerebros para contemplar los discursos magistrales de sus educadores. Y este se ha conviertido en el recorrido seguro del tren universitario. Utiliza su regularidad para arrullar a sus jinetes en un estado nebuloso de no pensar una vez que entran, se sientan, copian, repiten y aprueban, como única manera de cumplir con el calendario limitado y de extrema rigidez. El tren de la vida universitaria pretende que recorramos las mismas vías que nuestros antecesores pasaron exitosamente en otros tiempos. 

 
Los trenes son poderosos en su propio derecho, pero su verdadero músculo proviene del inmenso costo de su infraestructura en vías de un colapso total.
Por tal razón es que el sistema educativo tradicional se ha convertido en uno sumamente costoso, inaccesible e irrelevante para las nuevas generaciones. En la educación del siglo 21, la universalidad de la universidad ya no reside en la variedad de la oferta académica, sino en la apertura hacia la manifestación de las múltiples capacidades de inteligencia y la diversidad de recursos de aprendizaje que se puedan utilizar en el proceso.  

Las generaciones anteriores invirtieron miles de dólares en construir gigantescas estaciones de tren con sus largas vías. Hoy día diversas personalidades han demostrado en las redes la fuerza extrema de carácter para proponer una nueva dirección que no haga uso de la antigua infraestructura. Cualquier nueva dirección que requiere una infraestructura completamente nueva es difícil de promover en los sistemas tradicionalistas, pero no imposible. Los recursos emergentes están disponibles para los usuarios finales que deseen empreder sus viajes por las vías de incertidumbre. No así para los administradores que optan por obligar a sus súbditos a seguir dependiendo de las viejas estructuras  por temor a perder sus acojinadas bancas donde planifican a su conveniencia las operaciones de control. Su voluntad para trazar los primeros planos de una nueva arquitectura de futuros es prácticamente nula.

No obstante, sectores sociales comienzan a creer firmemente en que las nuevas vías son mejores porque trascienden por completo toda infraestructura inservible. Para los nuevos rumbos que requieren nuevas infraestructuras, la única manera de ir es generando un enfoque modular que toma las picaduras en tamaños adecuados. Nuevos horizontes de posibilidades se hacen cada día más visibles gracias a las redes tecnológicas que le dan poder a las personas para tomar el control de sus propios destinos.

El resultado se encuentra en el desarrollo de ciudadanos autodidactas que forman parte de comunidades auto-organizadas dedicadas a la construcción de las smart cities o autosufucientes. Ciudades capaces de construir nuevas infraestructuras basadas en las nuevas narrativas disruptivas económicas, políticas, científicas, tenlógicas, ambientales y pedagógicas. Nuevas perspectivas educativas se destilan a diario en las redes conforme al movimiento sociotécnico de la era. La sociedad ha comenzado a configurar sus propias modalidades educativas corrigiendo las graves deficiencias del sistema educativo tradicional. Esto faculta a los aprendices a generar sus propias posibilidades, desvaneciendo toda posibilidad de que otros les construyan sus  identidades socio-culturales. De ahí han surgido lo que hoy día conocemos por los PLE, PLN, PKM, MOOC, Ecologías de Aprendizaje y DRAP. Estas son las nuevas rieles de la educación del milenio. La ciudadanía quiere aprender a hacer lo que más le apasiona y no lo que el sistema les quiere imponer. 

Es por eso que los senderos de la educación se mueven hacia el desarrollo de organismos redárquicos en donde la participación y empoderamiento social se llevan de manera horizontal, transparente, ubicua, inclusiva y democrática. Ya la lucha no se mueve solamente en dirección hacia la democracia de la tecnología, sino también hacia la tecnologización de la democracia. Y sobre esas bases es que se simienta la nueva educación de la sociedad-en-red

Nuestras vías desgastadas se establecieron en una época pasada y los destinos importantes de antaño ya no son relevantes para la sociedad de hoy. Hoy día ya no nos resulta viable ir a donde el tren quiere, sino a comenzar a viajar a donde nosotros queramos...